Ernesto Hernández Norzagaray

Las enseñanzas venezolanas

"Así, México y Colombia dependerán mucho de su diagnóstico y las posturas diplomáticas y políticas para ganar tiempo en esta carrera que la van ganando ampliamente los estadounidenses".

La crisis venezolana y la captura de Maduro más la presión que se ejerce contra los gobiernos de México y Colombia con el tema del narcoterrorismo, se debe a una estrategia que busca imponer una Doctrina Monroe 2.0. Foto: X @WhiteHouse

En un mundo organizado en bloques económicos, la política dejó de ser nacional para proyectarse como mantra regionalizado por los intereses específicos de Washington, Pekín, Moscú y Bruselas y, por debajo de ese cuadrilátero poderoso, está el resto de países democráticos y no democráticos, las economías emergentes y no emergentes, que en mayor o menor grado, buscan su propio anclaje en ese tinglado bizarro de intereses a través alianzas, preferentes, con algún ángulo de ese cuadrilátero de equilibrios.

Y eso, es el punto de partida para comprender, no sólo lo que está en curso en Venezuela sino en el resto de Latinoamérica y, que permite ver con mayor claridad el alcance de las decisiones, palabras y gestos de gobernantes poderosos, pero, también, la alegría, el gozo, el llanto, que hemos visto en muchas ciudades del mundo por la captura y extradición de Nicolás Maduro. 

La crisis venezolana y la captura de Maduro más la presión que se ejerce contra los gobiernos de México y Colombia con el tema del narcoterrorismo, se debe, no sin evidencia cartelizada, a una estrategia que busca imponer una Doctrina Monroe 2.0 y de prosperar, como todo parece indicar, significara el control absoluto sobre los líderes políticos y de esta forma proteger sus intereses económicos. 

Y, claro, disponer a discreción de sus recursos naturales que son indispensables para el nuevo capitalismo basado en las tecnologías digitales (léase https://www.pagina12.com.ar/2026/01/07/las-grandes-ganadoras-del-golpe-en-venezuela/).

Acaso, guardando las diferencias, ¿no es lo que sucede en China, con Hong Kong y Rusia con Ucrania e, incluso, la Unión Europea con la agregación de nuevos países de Europa del este sin necesidad de tener gobernantes democráticos?, ¿como es el caso de Viktor Orbán, el Primer Ministro autócrata, que gobierna Hungría?

A la élite bolivariana se le vio peligrosa por los compromisos que tenía con los líderes de Pekín, Moscú e Irán, lo que resultaba inaceptable para Estados Unidos, por lo que resultó imperioso terminar esas relaciones, además, con el riesgo que representaban específicamente con Irán y el eventual desarrollo de armas nucleares complicada con el trasiego de drogas y migrantes hacia su territorio. 

Sheinbaum no hace mucho fue señalada por favorecer a China cuando se convirtió en trampolín de productos chinos que aprovechaban los canales institucionales del T-MEC para introducirlos al mercado estadounidense y no sólo eso, el poder de los cárteles había alcanzado posiciones de poder político luego de elecciones con innumerables muertes de políticos y columnas de migrantes del Caribe, Centro y Sudamérica.

A Gustavo Petro, el más acotado de estos gobernantes por la oposición interna, en Washington se le señala principalmente su tolerancia a la producción y operación en el tráfico de drogas con destino a los Estados Unidos.

Con la detención y extradición de Maduro se desacomodan las piezas de la hegemonía del chavismo y se abre una vertiente nueva con la llegada a la Presidencia de Delcy Rodríguez que tensa la unidad especialmente en segmentos militares que podría explicar las detonaciones en Caracas luego de su habilitación en el cargo presidencial. 

Se abre el camino a una transición forzada donde los chavistas mantienen el control político institucional y EU busca el control de la economía, a través de la industria petrolera, lo que podría significar un cogobierno, reactivación económica y generación de empleos, además, el estímulo de economías de escala. 

Y en medio de estos ajustes deja de lado a la oposición democrática que encabezan Edmundo González y María Corina Machado, que, por lo visto, tendrán que esperar ad infinitum una convocatoria de nuevas elecciones presidenciales.

El “tenemos que hacer algo con México”, declarado por el Presidente Trump, luego del posicionamiento soberanista y polémico de la Presidenta Sheinbaum, porque no hizo lo propio cuando ocurrió el fraude electoral del 28 de julio de 2024. 

Es un “estate-quieta” mediático. Vamos se inscribe en una estrategia de varias velocidades: el avance electoral de los libertarios en varios países latinoamericanos que podría reforzarse en 2026, cuando se celebren comicios presidenciales en Haití, Costa Rica, Colombia, Perú y Brasil (véase de mi autoría: https://www.sinembargo.mx/4742952/la-izquierda-iberoamericana-frente-al-2026/), la diplomacia ruda que se ejerce contra “gobiernos progresistas” y el mensaje que deja la detención de Nicolás Maduro especialmente para México y Colombia.

Pero esto no para aquí, porque si hay algo que caracteriza a Trump y su equipo compacto, es que tienen un plan maestro y un calendario para avanzar en su proyecto MAGA que va hasta Groenlandia pasando por Cuba y Nicaragua que como nunca están contra la pared por la contracción de sus aliados. 

Por ejemplo, ¿qué sucederá en Cuba sin el petróleo y las divisas venezolanas como también si México suspende los envíos de petróleo? muy probablemente una reedición del llamado “periodo especial” de la década de los noventa ante la suspensión del apoyo económico que brindaba la desaparecida URSS.

Los márgenes de maniobra de nuestros países son muy estrechos y depende mucho de como los otros imperios (Rusia y China) muevan sus piezas en la región. Han sido hasta ahora muy cautelosos y saben lo que podría estar en juego de meterse entre las patas de los caballos. 

Así, México y Colombia dependerán mucho de su diagnóstico y las posturas diplomáticas y políticas para ganar tiempo en esta carrera que la van ganando ampliamente los estadounidenses y podrían ganar más por todos los medios a su alcance y la cautela de su competencia internacional.

En definitiva, las enseñanzas que deja la captura y extradición de Nicolás Maduro para el mundo son: 

  1. Trump tiene un plan estratégico que se ejecuta con un calendario en mano en la región latinoamericana y que va de lo electoral, al control de las fuentes de recursos naturales utilizando cualquier tipo de presión.
  2. EU tiene aliados legitimados en las urnas, pero no los descarta con políticos y militares de corte autocrático.
  3. La economía tiene un lugar preferente sobre la defensa de la democracia en la región, por eso hace a un lado a la oposición democrática venezolana.
  4. El recurso mediático del llamado narcoterrorismo pone en la mira a Sheinbaum y Petro que Trump en repetidas ocasiones ha señalado como impotentes o cómplices de los narcos que “venden sus drogas y matan a cientos de miles de estadounidenses”.
  5. En tanto sentadas las bases de un acuerdo estadounidense con los militares venezolanos aquellos seguirán con su plan de desmontar cualquier asomo de alianzas con las otras potencias que, dicho de paso, no han expresado ningún compromiso más allá de posicionamientos vagos.
  6.  Finalmente, estamos en un conflicto pautado por autocracias de diferentes tipos y tamaños donde las posiciones democráticas no han sido tomada en cuenta con sus propuestas de restablecimiento democrático lo que revela retrocesos lamentables. 

Ernesto Hernández Norzagaray

Doctor en Ciencia Política y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor-Investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I. ... Ver más

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