
Ciudad de México, 9 ene (dpa) - El ex subcampeón olímpico de marcha mexicano Noé Hernández, que recibió hace diez días un disparo en la cabeza en un bar y quedó casi sin vista, dijo hoy que presume que el incidente puede haber sido un ataque personal y no fortuito.
"Lo siento así, que tal vez querían atacarme personalmente o algo así, porque el disparo fue casi, casi planeado, por la posición", dijo Hernández al noticiero matutino de Televisa. El ex atleta afirmó que desde hace años venía recibiendo amenazas telefónicas.
Hernández, de 34 años, ganó la medalla de plata en Sydney 2000 en los 20 kilómetros y trabaja ahora como encargado de deportes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México.
Según relató, no recuerda los detalles del tiroteo, que ocurrió en un bar en el municipio de Los Reyes La Paz, vecino a la Ciudad de México, la madrugada del 30 de diciembre, y que dejó, además, dos muertos y otro herido.
"He tenido una mala fortuna de que ese proyectil me borró toda la línea", aseguró Hernández, que perdió el ojo izquierdo y prácticamente toda la visión en el derecho. "No recuerdo lo que pasó, de verdad, ni cómo fui agredido y trasladado".
Hernández, que habló de manera coherente en la entrevista aunque en algunos momentos se quedó un rato en silencio, afirmó que ese día iba a tener un encuentro con ex compañeros de escuela que no se realizó y luego fue al bar solo, porque un escolta que le presta servicios estaba de vacaciones.
Según señaló, su chofer le dijo que antes de ir a Los Reyes La Paz le había hablado para que le llevara dinero "porque iba a hacer unos gastos". "No recuerdo haber quedado (en verme con alguien)", aseveró.
El deportista relató que desde hace "muchísimos años" venía recibiendo llamadas telefónicas de personas que le decían que lo tenían vigilado y que lo iban a secuestrar, y relató que su chofer había sido víctima de un secuestro hace un tiempo. Después de ese episodio, decidió contratar un guardaespaldas.
Hernández, a quien la bala le entró por un lado del cráneo y le salió por el otro y fue sometido a tres intervenciones quirúgicas, dijo que el tiro fue "bien planeado".
"La pistola estuvo en el rostro, estuvo en la cabeza, y es para de una vez liquidar a alguien", señaló. "Yo siento que tal vez iban por mí. No sé por qué lo presiento de alguna forma así".
El ex marchista afirmó que su recuperación ha sido rápida y que ahora le tocará trabajar en la rehabilitación de la vista.
Contó que con el ojo derecho ve "todo rojo" y figuras confusas, incluso de niños que no están presentes, mientras que en el izquierdo podría colocarse en el futuro alguna prótesis.





