Ciudad de México, 18 de ene (SinEmbargo).- Bien dicen que el orden de los factores no afecta el producto. Los lectores de comics conocen bien esta regla y le suman otra: cualquier giro en la vida de sus personajes favoritos es tan endeble como una casa hecha con palillos de dientes.
Marvel Now!, la más reciente sección de Marvel comics, inunda desde octubre de 2012 el mercado del llamado noveno arte con relanzamientos de sus principales títulos, en una clara manera de competir contra la otra editorial fuerte de Estados Unidos: DC, y su proyecto New 52.
LAS MUTANTES CONSENTIDAS
Dentro de los nuevos lanzamientos anunciados por Marvel, el más sorpresivo fue el de X-Men, equipo emblemático de superhéroes que ha tenido más integrantes que estrellas invitadas en Los Simpsons.
Sin embargo, la nueva aventura de los mutantes favoritos de los geeks, que será lanzada el próximo mes de abril, tendrá una novedad que la distinguirá de sus antecesores: sus protagonistas serán mujeres.
Es bien sabido que los títulos protagonizados por damas no logran sobrevivir demasiado en el mundo de los cómics y la "Casa de las ideas" no es la excepción, incluso cuando en sus más de 50 años de historia ha hecho esfuerzos para colocar constantemente títulos protagonizados por mujeres. No obstante, parece que esta vez van por todas las canicas.
La portada filtrada por Wired, del primer número de los X-Men (que de entrada debería llamarse X-Women o algo por el estilo) nos muestra a un grupo de personajes conocidos por los fans del arte secuencial: Storm, Rogue, Psylocke, Kitty Pryde, Rachel Grey y Jubilee, un sexteto que promete ser de los más sólidas en la historia de este título, dadas las características de sus integrantes.
La aparición de este equipo de consentidas por los lectores augura un nuevo giro a las intrincadas historias de los mutantes de Marvel y, por supuesto, nuevas y entrañables aventuras.
EL TALÓN DE AQUILES DE MARVEL
Sin embargo, con todo y que uno de los títulos principales de Marvel dé un giro femenino, su debilidad siempre han sido las superheroínas.
Desde principios de la década de los 60, los títulos regulares de la editorial han incluído al menos a un personaje femenino. No obstante, éstas jamás han logrado despuntar de manera individual, principalmente debido a lo poco atractivo que les resultaban a los lectores.
Por ejemplo, la Mujer Invisible (Sue Storm) de Los Cuatro Fantásticos o a la Bruja Escarlata (Wanda Maximoff) de The Avengers, quienes a pesar de su potencial estaban relegadas a personajes de apoyo, con una personalidad débil e incluso dependiente de alguna figura protectora. Incluso, durante esta época, Jean Grey (Marvel Girl) de los X-Men era considerada uno de los personajes más débiles del equipo formado por el Profesor Xavier.
Los años pasaron y poco contribuyó el abuso marital del que Janet van Dyne (Wasp) fue víctima por parte de su marido Hank Pym (Yellowjacket). ¿Qué aficionado a los comics pagaría por ver a su heroína favorita ser maltratada físicamente en un contexto hogareño?

No fue sino hasta que personajes como Marvel Girl adquirió los poderes divinos de Fénix que comenzó a hacerse una separación de meros personajes incidentales a verdaderas protagonistas.
No obstante surgió otro problema: la mayoría de las protagonistas eran ahora una versión femenina de héroes varones ya consagrados. El caso de She-Hulk, Ms. Marvel o Spider Woman reflejan esta tendencia, y aunque DC tampoco se salvó de esta línea cómoda, los constantes giros en las historias de Marvel provocaron una estabilidad en sus personajes que contribuyeron a la cancelación de sus series.

DESTRUCCIÓN Y CLICHÉS
Los clichés continuaron en Marvel y quizás uno en los que más ha incurrido Marvel desde la década de los 80 es enloquecer o sacar de control a sus heroínas más poderosas. La saga de la Fénix Oscura y las series derivadas de este incidente son épicas. De igual manera, Sue Storm también llegó a hacer pasar malos ratos a sus compañeros, por no decir de la Bruja Escarlata que prácticamente acabó con la población de mutantes en el universo Marvel tras la macro saga "House of M".

La fórmula "poder desmedido + estrógenos = desastre" le ha rendido muchos dividendos a "La casa de las ideas". No obstante, las impresiones que ha causado con ello no son las mejores, sobre todo en la población feminista, y aunque sus maniobras de matrimonios gay los hayan colocado como uno de las editoriales más progresistas, aún siguen debiendo mucho en el caso de sus personajes femeninos. Los fans ahora tendrán que depositar sus esperanzas en que el reboot que se aproxima de X-Men sea, no excelente, sino (al menos) distinto.






