Ciudad de México, 19 de ene (SinEmbargo).- Existe la creencia de que la mayoría de las personas que conforman la cultura otaku y geek son varones, pero más allá de suposiciones, hay gran cantidad de mujeres que encajan en este estilo de vida.

La definición de Otaku pasó de ser un término bastante vago a uno muy restringido, que inevitablemente cayó en un estereotipo. Lo cierto es que, como en cualquier subcultura, lo que vuelve a una persona geek u otaku son sus intereses que pueden estar distribuidos o totalizados en tópicos como música, anime, videojuegos, vehículos o gadgets.
La obra de Shiori Kawamoto se adentra en la vida de las otakus, fotografiando sus habitaciones; el espacio privado en el que sus aficiones tienen lugar. La recopilación de imágenes aparece en el libro titulado Daraku Heya (habitación "corrupta" o "depravada") un término utilizado en japón.
Kawamoto muestra el hábitat cotidiano en el que viven estas mujeres y retrata los dormitorios donde estas damas viven y duermen. Los cuartos tienden a ser desordenados y atiborrados de todo tipo de objetos, dando un aspecto de descuido excesivo y/o desenfreno al que se refiere el modismo que le da el nombre al libro.

Sin embargo, existe también un halo de voyeurismo que se cierne en las fotos del artista japonés. Ese asomo a la intimidad tan arraigado a la cultura japonesa que, si bien, también forma parte de una serie de estereotipos se encuentra presente en la serie reunida. A cambio, Kawamoto contrarresta este efecto, brindando al espectador imágenes sobrias y desprovistas de artificios. La vida (no tan común) de una otaku en su medio ambiente natural.
- Foto: Shiori Kawamoto
- Foto: Shiori Kawamoto
- Foto: Shiori Kawamoto
- Foto: Shiori Kawamoto
- Foto: Shiori Kawamoto
- Foto: Shiori Kawamoto
- Foto: Shiori Kawamoto
- Foto: Shiori Kawamoto
- Foto: Shiori Kawamoto














