1. EL AGUJERO EN LA CAPA DE OZONO ES YA 5 VECES MAYOR QUE ALEMANIA
Científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA detectaron un agujero en la capa de ozono del Polo Norte, comparable con el hueco en la capa protectora de la Tierra en la Antártida. Los expertos están preocupados por los consecuentes efectos en la salud de las personas y las plantas.
El desgaste de la barrera protectora de la tierra en el Ártico siempre fue mucho menor comparado con el de la Antártida. Sin embargo, observaciones satelitales registradas entre la primavera de 2010 y el invierno de 2011 muestran severos daños en la capa de ozono en el Ártico a una altura de entre 15 y 23 kilómetros, aunque el daño mayor se encuentra en la franja comprendida entre los 18 y 20 kilómetros, reveló la revista Nature.
“Por primera vez, la disminución fue suficiente para que se pueda hablar razonablemente de agujero en la capa de ozono en el Ártico”, describió a esa publicación la autora principal del estudio Gloria Manney, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA).
La capa de ozono es un gas inestable compuesto por tres átomos de oxígeno, que se encuentra a una altura de entre 15 y 50 kilómetros de la superficie terrestre. Constituye, según los expertos, la principal barrera de protección de nuestro planeta contra los rayos ultravioletas del sol.
2. EL DESHIELO DEL ÁRTICO ESTE AÑO FUE HISTÓRICO
El deshielo del Ártico en 2011 se ha quedado muy cerca del récord histórico de 2007, según los datos de la NASA tomados desde satélites.
La extensión helada media en el mar septentrional en el mes de septiembre ha sido de 4.61 millones de kilómetros cuadrados, lo que significa que la cobertura de agua helada este año ha sido 2.43 millones de kilómetros cuadrados inferior a la media de 1979 a 2000.
Septiembre es el mes de referencia anual para medir la extensión helada y el alcance del deshielo ya que, a partir de ahora, hacia el invierno, aumenta de nuevo la superficie de hielo. Desde 1979, la extensión helada del Ártico ha disminuido un 12% por década, según informa la NASA en un comunicado.
El deshielo casi de récord se registra este año tras unas temperaturas este verano más altas que la media, pero sin las condiciones anómalas que en 2007 provocaron el récord. "El hielo marino no sólo está reduciéndose, sino que lo hace a mayor ritmo", comenta Joey comiso, científico de la NASA. "El hielo más viejo, más grueso, se reduce más rápido que el resto, aumentando la vulnerabilidad de la cubierta helada", añade.
Según los modelos de proyección climática que manejan los científicos, el Ártico perderá prácticamente todo el hielo en verano hacia finales de este siglo, pero los datos de los últimos años indican que el ritmo de deshielo es mayor de lo previsto, por lo que puede producirse antes esa pérdida total estacional de la capa helada.




