
Ciudad de México, 26 de feb (SinEmbargo).- Hay quienes hablan de rémoras sin haber visto una sola en su vida. No obstante, no hace falta conocerlas para saber que es un adjetivo que poco honra al portador, aunque se trate sólo de una comparación. Por su parte, las rémoras reales, además de su estatus parasitario, no son mal vistas como quienes son comparados con ellas e incluso pueden servir de inspiración para los científicos.
Científicos del Instituto Tecnológicos de Georgia estudian actualmente la estructura que permite a las rémoras adherirse a su huésped y, con ello, planean desarrollar un nuevo adhesivo reversible inspirado en dicho sistema y la investigación fue presentada en la reunión de otoño de la Sociedad de Investigaciones de Materiales y luego publicada por la red de diarios de la Universidad de Cambridge.
La habilidad de la rémora para sujetarse proviene de una aleta dorsal modificada en su cabeza, esta parte del cuerpo del pez funciona como una ventosa, creando un vacío entre la rémora que, incluso, es posiblemente reforzada por arrastre del agua.
Las crestas llamadas laminillas tienen filas perpendiculares de espinas en forma de dientes para proporcionar un agarre extra, de esta manera las rémoras pueden tener una sujeción más fuerte a la piel de los tiburones que a cualquier otra superficie, posiblemente debido al espacio similar que hay entre estas y las escamas de los escualos.
La succión se realiza de manera pasiva, lo que la convierte en candidata para un adhesivo mimético, los músculos que elevan o disminuyen las laminillas y permiten que las rémoras se unan o separen de sus huéspedes a voluntad no requieren de energía extra.

Los adhesivos biológicamente inspirados han tomado pistas de pegamentos fuertes encontrados en la naturaleza. Por ejemplo, la capacidad de las almeja para adherirse a rocas y otros objetos bajo el agua han inspirado pegamentos a prueba de agua y recubrimientos que incluyen un pegamento biomédico que puede ser utilizado para sellar membranas fetales. Por otra parte, el producto llamado "Geeckskin" imita la habilidad de los geckos para trepar superficies verticales o inclinadas y puede sujetar hasta poco más de 300 kilogramos a una pared lisa.
Por su parte, los investigadores no prevén la creación de una réplica exacta del disco de succión de las rémoras, pero piensan continuar identificando las principales características que ayudan a la adhesión para crear un nuevo pegamento reversible que pueda ser utilizado para sujetar sensores a otros objetos bajo el agua, así como para ayudar a robots trepadores o crear vendajes que puedan retirarse sin causar dolor o dejar residuos.





