De droga recreativa al próximo gran avance psiquiátrico; la ketamina y sus cualidades antidepresivas

18/10/2013 - 1:00 am

Foto: Cuartoscuro
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Ciudad de México, 18 de octubre (SinEmbargo).– Es comúnmente usada como anestésico, y tal vez sea más conocida en su papel de droga alucinógena bajo el nombre de "Special K". Sin embargo, la ketamina podría tener pronto una tercera aplicación: como tratamiento recetado para la depresión. Aún más, augura ser el mayor avance en el campo desde la introducción de Prozac hace más de dos décadas.

Esta es la esperanza de un puñado de compañías farmacéuticas que se encuentran investigando las diferentes etapas de la evaluación de "imitadores de ketamina" o compuestos que afectan al cerebro de manera similar a esta droga, como remedio para la depresión resistente al tratamiento mediante medicamentos tradicionales.

De esta manera, una nueva serie de estudios publicados en la revista Molecular Psychiatry ofrecen pruebas convincentes de que las drogas como la ketamina, pueden muy bien ofrecer los nuevos medios para atenuar la depresión que los médicos y las compañías farmacéuticas han estado buscando desde hace años.

En un esfuerzo conjunto entre el gigante farmacéutico AstraZeneca y la Universidad de Yale, los investigadores probaron un compuesto conocido como lanicemina (desarrollado por la empresa) en 152 pacientes con depresión en 30 clínicas diferentes, de los cuales 50 fueron sometidos a la terapia intravenosa con una solución salina como placebo. Los 102 restantes se dividieron en dos grupos que recibieron una dosis diferente del imitador de ketamina.

En comparación con los resultados obtenidos con el placebo, el compuesto mostró efectos antidepresivos rápidos y significativos que permanecieron durante varias semanas, después de un periodo de dosificación de tres semanas.

Foto: Wikimedia Commons
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"Es evidente que hay una gran necesidad insatisfecha de los pacientes deprimidos", dice Gerard Sanacora, coautor del estudio. "Aquí, en Yale, estamos muy interesados ​​en explorar nuevas estrategias de tratamiento, y por ello estamos muy interesados ​​en estos compuestos, agregó el también director del Programa de Investigación de Depresión en Yale.

Esta investigación es apenas el último de una serie de esfuerzos para evaluar, ya sea la ketamina o los imitadores de esta droga. Los investigadores, por su parte, esperan que las sustancias puedan mitigar la depresión resistente a tratamientos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI, por sus siglas en inglés) u orientación, así como evitar rápidamente las ideas suicidas.

Un reciente estudio realizado en el Hospital Monte Sinaí en Nueva York, por ejemplo, comparó la ketamina con otro anestésico y concluyó que el 63.8% de los pacientes con depresión a los que se les dosificó ketamina experimentaron mejoras notables en cuestión de horas. "Queríamos enfrentar a la ketamina, cara a cara, con algo que los pacientes pudieran notar y que pudiera afectar su sistema nervioso central", dijo el doctor James Murrough, otro de los autores de la investigación. "Es un indicador más alto para poner a prueba la hipótesis de que este efecto antidepresivo de la ketamina no es un efecto secundario de ser anestesiado", concluye.

Es precisamente esa sensación disociativa lo que contribuye a la popularidad de la ketamina entre usuarios de drogas recreativas y es lo que las empresas farmacéuticas están tratando de suprimir. En este caso, la lanicemina está diseñada específicamente para eliminar los efectos psicoactivos secundarios, los cuales hacen al compuesto más viable como tratamiento potencialmente generalizado, dicen los investigadores involucrados en el estudio.

Redacción/SinEmbargo

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