
Ciudad de México, 29 de octubre (SinEmbargo).– "Paleotraining" es el nombre y, en pocas palabras, se trata de un sistema de entrenamiento. ¿De qué se trata? Prácticamente en basarse íntegramente en la vida cotidiana y los movimientos que realizaban los hombres del periodo Paleolítico. Al menos así lo definen sus creadores, un par de españoles que pretenden replicar los movimientos que los primeros hombres realizaban para sobrevivir.
"Hay estudios que demuestran que el genoma humano apenas ha cambiado con respecto a los primeros Homo sapiens", dice Arian Fernández, fisioterapeuta, experto en nutrición con casi diez años como entrenador personal y coautor, junto con Carlos Pérez, del libro titulado igual que el sistema de entrenamiento que ellos mismos crearon.
"Partiendo de las funciones motrices heredadas del Paleolítico y ancladas en los genes del hombre actual, el "paleotraining" se basa en la réplica de los movimientos que realizaban para sobrevivir, con el fin de recuperar y desarrollar las capacidades físicas originarias del ser humano", agrega Fernández, según publicó el diario español ABC.
Así, este hombre que ha consagrado la mayor parte de su vida buscando un equilibrio entre cuerpo y mente basado en el ejercicio y la alimentación afirma que su método "tiene una base científica y defiende la vuelta al pasado para estimular de manera coherente los genes y así mejorar la salud, la postura, la proporción corporal, la silueta y el rendimiento físico y deportivo".
Sin embargo este peculiar sistema de entrenamiento no viene solo, y se hace acompañar de su par alimenticio. De esta manera, la "paleodieta" –que también se describe detalladamente en el libro– se encarga de recrear el patrón alimenticio que el hombre ha tenido en su evolución, a partir de sus primeros días, con el fin de hacer de este régimen un estilo de vida y en lugar de convertirse en una dieta restrictiva.

De manera que, indicando que comida deben ingerirse y cual no, los autores promueven que únicamente se consuman alimentos de este periodo remoto, como forma de nutrición más adecuada. Así mismo, prácticas como el ayuno estratégico –el cual definen como el hábito de entrenar en ayunas para estimular los sistemas energéticos y el sistema de recompensa– se convierten en un hábito fundamental de su plan con el que aseguran obtener mejores resultados al complementarlo con el original método de entrenamiento.
"Para definirlo de forma global, diríamos que el Paleotraining es un entrenamiento corto, intenso, variado y acompañado, efectivamente, por un régimen de alimentación y un ayuno específico", dice Pérez, "cum laude" en Magisterio y de Educación Física, además de diplomado en fisioterapia.
De esta forma, los que estén dispuestos a probar este método, deberán prepararse para imitar los movimientos que los primeros Homo sapiens hacían: saltar, empujar, girar, reptar, escalar, tirarse al suelo, levantarse, lanzar o cargar, se convertirán entonces, en parte de este entrenamiento que se enfoca en "las quince funciones motrices principales del hombre y se usan como elementos de carga el propio cuerpo y el entorno", agrega Carlos.
Por su parte, las sesiones se realizan con diferentes niveles de intensidad para conseguir mejorar la capacidad de resistencia de corta y larga duración, aunque no por esto se convierte en una práctica monótona. "El entrenamiento se estructura en 150 movimientos y 20 tipos de sesiones, lo que evita la adaptación de estímulos y la pérdida de rendimiento", añade, recalcando el dinamismo y las múltiples combinaciones a las que se presta este método con el que se estimulan las doce capacidades físicas de nuestros antepasados, como agilidad, fuerza máxima, capacidad aeróbica, equilibrio o precisión.




