El escritor italiano Alessandro Baricco, cual estrella de rock, despierta pasiones en México

06/12/2013 - 12:30 am

Ama el futbol, el cine y la literatura. En ese orden. Foto: FIL
Ama el futbol, el cine y la literatura. En ese orden. Foto: FIL

Ciudad de México, 6 diciembre (SinEmbargo).- Fue en 2006 cuando el escritor italiano Alessandro Baricco visitó México, concretamente la Feria Internacional de Guadalajara.

Tuvo entonces una notable participación pública, lógica en un autor de su fama y relevancia mundiales. Entonces, la discusión giró en torno a la literatura comercial y a la elitista, en cuyo marco el autor de Seda y Novecento tuvo un desencuentro intelectual con el escritor y crítico argentino Alberto Manguel.

Mientras este se mostraba totalmente en contra de los best sellers, el italiano abogaba por la literatura de cualquier tipo pues, dijo, un libro lleva a otro.

“Pienso que ningún libro malo puede realmente hacer mal. Había libros horribles incluso en épocas de Flaubert y hasta estoy seguro de que existieron poemas horrendos en los tiempos de Homero. No es algo que me escandalice. Y si venden mucho, finalmente es dinero que llega a las casas de edición y que ojalá sirva para publicar libros buenos”, dijo en una entrevista de la época.

Participó en el Festival de Letras Europeas. Foto: FIL
Participó en el Festival de Letras Europeas. Foto: FIL

Ahora, en el gran regreso de Baricco a México, podríamos decir que el gran tema fue, precisamente Baricco, tal es la pasión que el autor de Homero Ilíada despierta entre sus lectores.

Tratado como si estrella de rock fuera, tanto en la FIL como en la ciudad de México donde ofreció una charla en el Instituto Italiano de Cultura, el autor aprovechó la ocasión para promover su escuela de escritores.

Se trata de Scuola Holden, con sede en Turín, que ya tiene 20 años de funcionamiento y que ha adquirido hace un año carácter internacional merced a dos fuertes inversores que han engrosado el capital y le han dado alas al proyecto.

El autor Océano Mar eligió Holden para bautizar su escuela de narradores en homenaje a uno de los personajes de El guardián del centeno, el célebre libro de J.D.Salinger.

Subir las montañas, hacer mucho deporte, caminar y caminar al compás de la música, son las primeras actividades que un alumno de la escuela de Baricco tendrá que realizar en el primer año.

“Los chicos llegan y nosotros tratamos de convertirlos en narradores”, explica el escritor turinense, de 55 años.

Se trata de alumnos que van desde los 19 a los 30 años y que aprenden técnicas diversas, especializándose en el segundo año en escritura teatral, cinematográfica o en el lenguaje literario a secas que les permita terminar una novela o un libro de cuentos.

Es una escuela bilingüe en italiano e inglés, con una duración de dos años.

El proyecto internacional comandado por Alessandro Baricco y su grupo de inversores es uno de los muchos que pululan en pos de apuntalar las carreras de los jóvenes escritores, en un oficio donde antes era impensado unirlo a un sistema educativo ortodoxo.

LA ESCRITURA ES TRABAJO

En su charla en el Instituto de Cultura de la Ciudad de México, Baricco dijo escribir como “uniendo estrellas que forman luego una constelación”, al tiempo que se mostró convencido de que no es la inspiración lo que decide el rumbo de la escritura, sino el oficio.

Al principio, cuando decidió ser escritor, pensaba no contar con la suficiente fantasía para crear historias de ficción y que por tanto sus temas serían la música y la filosofía.

Parte de esa primera juventud la narró Baricco en uno de sus libros recientes, Emaús, la historia de cuatro adolescentes que han recibido una profunda educación religiosa, que tocan en un grupo musical de la parroquia y que llevan una vida regular y segura hasta que aparece una muchacha de nombre Andre.

La gente hizo largas colas para conseguir una firma. Foto: FIL
La gente hizo largas colas para conseguir una firma. Foto: FIL

Se trata de un libro que Baricco tardó mucho tiempo en escribir “por las dificultades técnicas” que plantea hablar de esa etapa de la vida.

“Quería hablar de esos años, de las cosas que había conocido en mi adolescencia, pero la materia es muy ardiente y cuando escribes no puedes quemarte, debes tener un cierto sentido de la frialdad”, explicó el año pasado en una entrevista televisiva.

“Tengo un padre de 83 años y todavía tiene para contarme fragmentos de la vida familiar que nunca me había contado. Ahora que es anciano es un poco más accesible y vengo a descubrir cosas absurdas de mi propia familia, que siempre me habían ocultado”, dijo.

“Nada vergonzoso, sencillas escenas que nunca habían compartido. Hay que escuchar a los ancianos porque si no toda esta mitología familiar se pierde”, remarcó.

EL ÉXITO DE UN AUTOR DE FAMA MUNDIAL

“El éxito grande, planetario, es hijo del azar, es como si te tocara la lotería”, dijo Baricco en una entrevista pasada.

“Después, diría que uno se siente muy fuerte y muy libre, algo que es importante a la hora de escribir. El nuestro es un oficio en el que es necesario sentirse seguro, no es posible convivir con demasiadas dudas y si se puede ejercer en una situación de extrema libertad, tanto mejor”, expresó.

En Guadalajara, donde participó del Festival de Letras Europeas de la FIL, pudo experimentar lo que significa ese éxito planetario. Larguísimas filas de dos horas para que firmara los libros de los asistentes y una concentrada atención de los espectadores en cada una de sus intervenciones públicas dieron sustancia a lo que podría considerarse la presencia más rutilante de la FIL 2013, sin que esta valoración deje de lado por supuesto a Mario Vargas Llosa, otro star literario.

Baricco está licenciado en Filosofía y realizó estudios de piano. Empezó escribiendo ensayos de crítica musical y artículos como crítico musical en La Repubblica y La Stampa. Su primera novela fue Tierras de cristal,  pero el éxito mundial lo obtuvo con Seda.

También ha escrito algunos guiones literarios y de cine, ha trabajado en televisión y es el director y guionista de la película Lezione 21.

En una entrevista llevada a cabo por la agencia efe relativizó el poder de la literatura en nuestros tiempos.

"Un personaje de Giuseppe Verdi, de Charles Dickens o de Gustave Flaubert cambiaban el pensamiento del mundo. Hoy son el cine, la televisión, la música pop y rock, los videojuegos. Pero las novelas, poco", dijo.

Además Baricco sostiene que "en los últimos veinte años no ha habido libros con un gran significado en el imaginario colectivo", no porque la literatura se haya desvirtuado sino como consecuencia de que "ha cambiado el mundo", remarcó.

"Una obra maestra como Pastoral americana (Philip Roth, 1997) no ha dejado una huella, no se volvió un modelo, un mito; lo es para nosotros, que escribimos libros, no para la gente", concluyó.

Con información de agencias

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero