México, 4 Mar (Notimex).- Escrito por Francisco Bravo y publicado en 1570, “Opera medicinalia”, el libro de Medicina más antiguo de México, estuvo perdido hasta el siglo XIX, hoy, el periplo del volumen es contado en un volumen coeditado por el Fondo de Cultura Económica (FCE) y la Dirección General de Publicaciones (DGP).
“El largo descubrimiento del Opera medicinalia de Francisco Bravo” es el título del tomo de Rodrigo Martínez Baracs, que rescata cómo el material permaneció ignorado durante más de dos siglos, no obstante que es el único en su género con grabados de plantas y esquimas del cuerpo humano.
El libro será comentado mañana en la Sala de Lectura de la Biblioteca Histórica José María Lafragua de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), con comentarios de Emma Rivas Mata, José Gaspar Rodolfo Cortés Riveroll, Manuel E. de Santiago Hernández y el propio Rodrigo Martínez Baracs.
También en la Librería Rosario Castellanos del Centro Cultural Bella Época, el próximo 10 de marzo, con la participación de Enrique Florescano, Marina Garone, Antonio Saborit, Edgar Krauss y el autor.
Los libros tienen una complicada existencia y muestra de ello, explica el historiador Martínez Baracs es la travesía para detectar los tres libros sobrevivientes del ‘Opera medicinalia’ (dos en Nueva York y uno en la Biblioteca Histórica José María Lafragua de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, BUAP).
“Su búsqueda nos llevó por caminos muy diversos y entrecruzados, que abren la vía para los futuros estudios de ‘bibliografía material’ del libro antiguo, que incluye todas las marcas materiales y las de sus sucesivos lectores y propietarios, y las circunstancias todas de la vida de un libro, desde su concepción hasta el presente.
“Ciertamente el descubrimiento y el estudio del ‘Opera medicinalia’ no han concluido, quedan muchas cartas, papeles y libros por encontrar, leer y releer”, acotó.
De hecho, expuso, todavía mantiene misterios y enigmas como el origen de la portada cuyo frontis tiene la fecha 1549, tomado de una Biblia Vulgata francesa fechada en 1545, y también el del origen de la burla bibliográfica de la omisión de la fecha 1570, hecha en 1570 o en 1862.
Además de los motivos profundos del juicio inquisitorial de 1571-1574 contra el impresor Pedro Ocharte y el grabador Juan Ortiz, franceses ambos, adelanta el investigador.
“Entrego este libro sabiendo que investigadores más eruditos y perspicaces corregirán muchos errores y omisiones, mejorarán las descripciones del libro y sus tres ejemplares y que mejores inteligencias verán lo que yo no vi en los materiales documentales que aquí dispuse para su consideración”, concluyó Martínez.
El libro forma parte de la colección Biblioteca Mexicana, coordinada por Enrique Florescano, titular de la Dirección General Adjunta de Proyectos Históricos de la Dirección General de Publicaciones del Conaculta.




