
Ciudad de México, 13 de abril (SinEmbargo).– Ganaderos del oeste de Texas se oponen a la construcción del gasoducto Waha-Presidio que llevará combustible desde Estados Unidos a las regiones Centro, Norte y Occidente de México. Carso Energy, del empresario mexicano Carlos Slim, ganó en enero pasado una licitación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por más de 767 millones de dólares para la construcción de este gasoducto.
El proyecto, en el que también participan Energy Transfer Partners y Mastec, comprende el diseño, ingeniería, suministro, construcción, operación y mantenimiento del ducto, con capacidad de transporte de 1 mil 350 millones de pies cúbicos diarios y un diámetro de 42 pulgadas.
"Todos estamos bajo la lógica de que la propiedad privada es propiedad privada. Si vas a hablar sobre la expropiación de un dominio, obtendrás un disparo como repuesta en esta parte del país ", dijo Mary Luedeke, una ganadera y Juez de Paz local, al diario San Antonio Express-News.
La publicación del diario texano refiere que alrededor de 150 lugareños acudieron la semana pasada a una reunión de la comunidad donde se trató la construcción del proyecto. "Estoy aquí para intentar saber a dónde va esto y cuál es la intención que se tiene con ello, y para no ser relegada a un rincón debido a mi ignorancia”, dijo Leudeke.
La prensa local refiere que aunque la ruta exacta pasará por la región del Big Bend, aún permanece sin revelar. Se sabe que el gasoducto comenzará sus operaciones en un gran centro de operaciones en Waha, cerca Coyanosa, para prolongarse entre Alpine y Marfa hacia Presidio, y conectar cerca de Ojinaga, en México, con una gran tubería en el lado mexicano.
La región de Big Bend incluye en su territorio vastos parques nacionales y estatales, altos picos montañosos, cañones y ríos, antílopes americanos, y una rica cultura histórica que incluye pueblos fantasma y verdaderos vaqueros de Texas.
Mediante un comunicado de prensa, Energy Transfer ha dicho que el gasoducto llevará beneficios económicos para las comunidades locales en los trabajos de construcción, bienes y servicios e impuestos.
Aunque la empresa ha prometido que los propietarios serán compensados y que el gasoducto será inspeccionado regularmente ante cualquier problema, los ganaderos están indignados con la construcción del gasoducto.
El diario San Antonio Express-News refiere que aunque la ley en Texas favorece las compañías del gasoducto, el proceso puede llegar a ser complicado si los propietarios se resisten.
"Para empezar, todo el concepto legal de expropiación forzosa, en el que los ciudadanos se ven obligados a renunciar a su propiedad para un proyecto que sirve al bien público, no se traduce bien en el Big Bend, en particular cuando se trata de hombres de negocios que trabajan en México", dice el artículo del diario norteamericano.
Al respecto, Mary Luedek dijo al medio: "México puede desilusionarse en lo que a mí respecta, si piensan que pueden condenar mi tierra".
Para frenar este proyecto, la Big Bend Conservation Alliance ha creado una página en Facebook y también está repartiendo hojas de información a los propietarios de tierras. A la par, ha iniciado una petición pidiendo al Presidente Barack Obama negarse a firmar el permiso requerido para el gasoducto.
"Creo que la gente que vive aquí y la gente que viene hasta aquí para disfrutar de la zona están con nosotros, pero somos los de abajo, no hay duda sobre eso", dijo Mark Glover, un carpintero Alpine quien ayudó a iniciar la alianza.
Sin embargo, no todos en la región de Big Bend se oponen al gasoducto. En Presidio, a lo largo de la frontera mexicana, el proyecto se ve atractivo, según dijo el director de economía de la ciudad.
“Queremos conseguir una línea alimentadora y hacerla que pase por la ciudad. Nosotros no contamos con gas natural en Presidio”, dijo Brad Newton. “Tenemos tanques de propano en los patios de las casas. Es poco conveniente, más costoso y la gente se puede quedar sin gas", refirió.




