Foto: Especial
Agentes de la Policía Estatal Investigadora (PEI) de Sonora hallaron el cadáver de un niño en Nacozari de García.
Según los informes el menor había desaparecido desde la semana anterior.
El hallazgo del cuerpo llevó a al descubrimiento de una presunta secta de adoradores de la Santa Muerte, que sacrificaban a personas en ritos, indica El Imparcial.
Las autoridades detuvieron ocho personas que integran la secta, y así se obtuvo la ubicación de dos fosas clandestinas donde sepultaron a otro menor y a una mujer adulta hace un año.
“Se encontraron los restos de las tres personas en las afueras de la ciudad de Nacozari, en la salida Norte, a escasos 200 metros de la última calle de la localidad, entre el monte”, declaró José Larrinaga Talamantes, vocero de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE.
Larringa agregó que en sus primeras declaraciones, los detenidos señalaron que la sangre de las víctimas era ofrendada a la Santa Muerte.
“En el lugar del hallazgo se encuentra personal de la PEI haciendo las indagatorias y se realizan excavaciones en búsqueda de más víctimas”, indicó.






