México, 28 Abr. (Notimex).- En México los trastornos del sueño son un problema de salud pública, pues una de cada tres personas los presentan. Por ello la UNAM, a través de la Facultad de Psicología, ofrece el plan de estudios de maestría en la materia.
La responsable del Laboratorio de Sueño de la mencionada facultad, María Corsi, indicó que dicho problema provoca padecimientos como insomnio, apnea, somnolencia diurna y sonambulismo, los cuales repercuten en la calidad de vida, salud, relaciones, rendimiento laboral y aumentan el riesgo de accidentes.
Corsi Cabrera dijo que la maestría, la primera en su tipo en América Latina, está dirigida a psicólogos y profesionales de la salud, pues integra conocimientos teóricos fundamentales sobre los mecanismos neurobiológicos y fisiológicos del dormir.
En un comunicado, indicó que el plan de estudios enfatiza la importancia de la práctica del saber adquirido mediante el entrenamiento clínico para el diagnóstico, tratamiento e investigación de afecciones relacionadas.
Los participantes podrán complementar su instrucción con residencias en las clínicas respectivas de la UNAM y de los institutos del sector salud nacional, con atención a las recomendaciones de organismos internacionales que regulan el ejercicio profesional, resaltó.
La experta de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) subrayó que por las cifras de la población que presenta estos padecimientos, México requiere un gran número de profesionales.
Explicó que dormir es una función esencial del organismo y un proceso complejo, que ocupa un tercio de la vida de las personas, el cual impacta desde el nivel molecular, hasta la conducta, por lo que hacerlo bien es fundamental para la salud.
María Corsi comentó que su falta repercute en el rendimiento laboral, el estado de ánimo y las relaciones personales, al tiempo que indicó que la privación de la fase MOR (Movimiento Ocular Rápido) afecta las reacciones emocionales y las funciones ejecutivas del cerebro.
Además, estos trastornos tienen un impacto negativo sobre el peso corporal, la tolerancia a la insulina, y los sistemas cardiovascular y respiratorio, entre otros, por lo que es tan importante como beber o comer.




