Washington, 10 Oct (Notimex).- Legisladores republicanos acusaron hoy al gobierno de Barack Obama de haber ignorado los llamados para reforzar la seguridad en el consulado de Estados Unidos en Bengasi y evitar la muerte del embajador Chris Stevens y otros estadunidenses el 11 de septiembre.
En la primera audiencia sobre el incidente que dejó un saldo de cuatro estadunidenses muertos y varios heridos, el presidente del Comité de Supervisión, Darrell Issa, corrigió las versiones iniciales de que fue un ataque espontáneo provocado por un video contra el profeta Mahoma.
“El video no tuvo efecto directo en este incidente ... Fue el aniversario del 9/11 el que motivo que una organización aliada con Al Qaeda atacara la embajada”, señaló Issa, quien desmintió que haya habido una protesta callejera previa al ataque.
Issa reprodujo en ese sentido las declaraciones del subsecretario de Estado, Patrick Kennedy, respecto a que nunca fue la posición del Departamento de Estado que el ataque fuera resultado de una reacción al video elaborado de manera independiente por un estadunidense.
Asimismo señaló que las peticiones de más seguridad en las instalaciones no sólo fueron rechazadas sino desalentadas porque la administración deseaba crear una imagen de “normalización”.
Tanto Obama como la embajadora de Estados Unidos en Naciones Unidas, Susan Rice, han declarado que el ataque sucedió a protestas callejeras, aunque la posición estadunidense ha sido clarificada subsecuentemente.
El teniente coronel Andrew Wood, encargado de la seguridad diplomática en Libia, declaró al comité que las peticiones de más agentes de seguridad en ese país nunca fueron cumplidas a un nivel que considerara satisfactorio.
Eric Nordstrom, ex oficial de seguridad en Libia, dijo nunca haber visto un ataque de tanta “ferocidad” y sugirió que se trata de la “nueva realidad” de la situación de seguridad de Estados Unidos en el mundo, similar al bombazo en Beirut en 1983, que causó 299 muertes.
Pero señaló que los riesgos de seguridad tienen que ponerse en balance contra la necesidad que tienen los diplomáticos de hacer su trabajo.
Elijah Cummings, el demócrata de más alto rango en el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, pidió a los republicanos no anticipar conclusiones antes de revisar los hechos “cuidadosamente” y hacer una investigación “completa y responsable”.
Cummings acusó a Issa, quien también condujo la pesquisa de "Rápido y Furioso", de ocultarles información y de retener documentos “en violación de las reglas de la Cámara de Representantes”.




