Ciudad de México, 11 de noviembre (SinEmbargo/ZETA).– A 22 días de la ejecución del ex miembro del Cártel de Tijuana, Francisco Rafael Arellano Félix, ocurrida el 8 de octubre de 2013 en el salón de fiestas Ocean House de Los Cabos, Baja California Sur, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) obtuvo una videograbación que consideran clave en su averiguación.
De las imágenes proyectadas obtuvieron la siguiente información:
1. El color de la ropa del sicario vestido de payaso, estatura, tez y complexión física del criminal
2. Identificación de otros invitados, los cuales poco a poco han recibido citatorios para rendir declaración en calidad de testigos en torno a los hechos
3. Identificación de un hombre que las autoridades ubican como “presunto cómplice” del asesino material, quien según las primeras indagatorias, estaba entre los invitados “… y podría ser quien habría enviado datos e información desde dentro de la fiesta”.
La PGJE sigue el rastro de mensajes de texto y llamadas de teléfonos celulares que salieron de esa zona el día del crimen, registradas en las antenas de Telcel del tramo de Costa Azul a Cerro Colorado, en el corredor turístico de San José del Cabo a Cabo San Lucas, Baja California Sur. Sin embargo, aún no reciben la información porque los remitieron a una base en el Estado de Durango.
En las imágenes extraídas de la videograbación, publicadas en la reciente edición del semanario ZETA, se observa en un solo segundo que el sicario-payaso iba vestido con un traje holgado de una sola pieza, de tela brillosa, conocida como satín o raso, de color azul marino y líneas de color blanco y amarillo en las partes superior e inferior de las mangas.
En la cabeza llevaba una peluca de color rosa y una nariz redonda roja sobre el rostro. Se puede observar que el hombre “no traía el rostro pintado de color blanco”.
Tras la revisión pericial del video y las declaraciones, el asesino de “Pancho” Arellano fue descrito por los investigadores del caso como “una persona de complexión delgada, tez morena y de aproximadamente entre 1.75 y 1.85 metros de altura”.
A simple vista y de acuerdo con la videograbación, el sicario “va movilizando de arriba hacia abajo los brazos, y no se observa que al momento de pasar frente a la videocámara, traiga algún arma en la mano”.
Se aprecia que lleva dos bultos uno en cada mano, el paquete de la izquierda lo sostiene a la altura del pecho, y el de la derecha lo balancea a la altura de su rodilla.
La indagatoria incluye declaraciones de algunos testigos que aseguran haber visto que “el criminal sacó el arma de entre sus ropas”.
Por los datos aportados en video, la PGJE identificó a otros diez invitados a la fiesta de Arellano, según la fiscalía, solo uno es personaje público. Se trata del hombre que “estaba acompañado del ex seleccionado nacional de México, Jared Borgetti, y de una mujer en una mesa contigua a la barra de bebidas”.
Acorde a la autoridad ministerial, se trata del ex futbolista Héctor López, ex defensa del equipo de futbol Cruz Azul. “Pero no queremos dar el nombre de los invitados-testigos identificados, para no ponerlos en riesgo”.
En cuanto a la presencia de un cómplice entre los invitados, tras la revisión pericial de la grabación, los ministeriales advirtieron la presencia de un hombre de comportamiento extraño al que ubicaron como posible asociado en el crimen.
Durante el segundo que se puede ver el payaso en el video, y justo cuando va a paso veloz y decidido, a un costado aparece el ex vocalista de la Banda El Recodo, Luis Antonio López “El Mimoso”.
Al fondo de la imagen y en sentido contrario al del payaso, se ve a un hombre que camina también con prisa, además de la velocidad hacia la salida, destaca -según los investigadores- su aparente actitud de intentar pasar desapercibido.
Visualmente, cuando el hombre no identificado entra a cuadro en el video, el payaso sale de la imagen. Es el segundo 29 del video.
El supuesto cómplice es alto, está vestido con pantalón negro y camisa blanca en su apresurada salida, hace lo que los investigadores consideran una seña con el brazo izquierdo y se lleva la mano a la cabeza.
Los investigadores del caso creen que la persona que sale apresuradamente de la fiesta “hizo la señal, como un aviso de que todo estaba bajo control y el camino estaba despejado”, tal y como se dice en el bajo mundo.
Hasta ahora, según las entrevistas hechas por la PGJE, el sospechoso sí estaba en la lista de invitados porque hay testigos que lo vieron llegar y saludar al occiso, sin embargo, no lo han identificado por nombre.
De acuerdo con versiones de algunos invitados, el presunto cómplice “estuvo dentro de la fiesta y había estado enviando muchos mensajes”. La PGJE aún investiga el contenido.
En base al materia visual, los investigadores del caso describen al cómplice como “una persona rapada o calvo, complexión delgada, tez blanca, de entre 1.75 y 1.80 metros de altura”.
EL VIDEO
La videograbación dura un minuto y tres segundos, y fue entregada por uno de los invitados de la fiesta de Francisco Rafael Arellano Félix.
En el comienzo, aparece de espaldas “El Mimoso”, entonando la canción “El Señor de las Canas”.
Ataviado con un traje negro y una camisa floreada, canta observando hacia la mesa de los invitados y tiene del lado derecho al Mariachi Los Cabos.
Los mariachis -se pude ver a cinco músicos en el video- figuran vestidos con un traje azul y sin sombrero.
Durante la corta grabación, la cual se mueve constantemente de un lado a otro, se puede ver entre las mesas al ex jugador del Club Santos, Jared Borgetti, y al que la PGJE de Baja California Sur identifica como Héctor López, ex futbolista del Cruz Azul. En la misma mesa, dos sillas después casi frente a ellos, y solitaria leyendo algo, está la esposa de Francisco Arellano.
En la mesa del lado derecho, aparece un grupo de cuatro jóvenes mujeres y un hombre mayor, y de la mesa del lado izquierdo, figura un hombre mayor de sombrero acompañado de una mujer rubia.
Del segundo 29 al 30 de la videograbación, repentinamente aparece el sicario vestido de payaso y camina en dirección hacia el fondo del salón donde estaba el festejado, pasando a escasos metro del “Mimoso”, quien entona “Si miras en el camino a un hombre que va llorando…”.
En el segundo 34, la esposa de Arellano levanta la vista de la lectura, y en el segundo 35 se encoge de hombros, contrae levemente el cuerpo por algo que escucha. En el segundo 36, los invitados se dan cuenta que algo sucede al fondo del salón y empiezan a voltear, en el minuto 37, la señora de Arellano y “El Mimoso” giran la cabeza hacia donde estaban Rafael Arellano Félix y su atacante.
Los que observan, impiden al músico continuar cantando. La segunda voz sigue la balada, al fondo de la imagen y de frente, una mujer de minifalda beige y top dorado se lleva la mano a la boca, y otras féminas alrededor miran hacia el lado derecho con sorpresa. La esposa del festejado mira la escena sin levantarse, mientras apoya una mano en la silla y otra en la mesa.
Ya en el segundo 40, algunos invitados se empiezan a levantar y “Mimoso” sale de cuadro.
En el segundo 41, el camarógrafo barre la imagen y se ven borrosas la espalda de un hombre y lo que parecen instrumentos musicales.
Empezando el segundo 42, se escucha el primer disparo, durante los siguientes siete segundos la cámara da vueltas, se pueden ver tomas del piso, del techo, fondos rojos, naranjas, amarillos. Asimismo, se escucha un murmullo que crece, gritos ahogados, y el cantante de la segunda voz entonando la canción hasta el segundo 48, cuando se escucha cómo el sicario amartilla el arma y después, en solo un segundo -del 49 al 50-, se escuchan otras cuatro denotaciones.
Sobreviene el pánico, llantos, gritos sobre todo de mujeres, mesas que se arrastran, cristal que se quiebra. En el minuto 57, la voz de un varón pregunta “¿Dónde está mi…?”, mientras la gente corre. Un minuto y tres segundos, la videograbación se detiene.
LAS INVESTIGACIONES
La PGJE explora y revisa toda la información que durante los últimos 22 días transcurridos ha sido obtenida a través de testigos, evidencias, material gráfico y video gráfico, sobre todo, pruebas de balística y periciales.
A consideración de los investigadores del caso, lo prioritario “es lograr la identidad del sicario y los dos cómplices para poder capturarlos, y enseguida, poder avanzar hacia el autor intelectual, de los cuales se tienen tres sospechosos”.
Sin embargo, independientemente del avance de las investigaciones, y tras analizar y revisar la videograbación, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California Sur trazó una investigación particularmente sobre el contenido del video en tres líneas de acción:
1. Recabar datos e información en comercios de disfraces y tiendas de venta de tela de Baja California Sur y Sinaloa, para ubicar el negocio, partiendo de la compra del traje del payaso
2. Reconstruir la lista de invitados y obtener rostros, además de identificar a cada uno de los invitados que aparecen en la grabación, quienes deberán ser citados a declarar en torno a los hechos
3. Por medio de los testigos y de las imágenes de la videograbación, ubicar al presunto cómplice infiltrado en la fiesta, cuya captura podría acelerar las investigaciones del crimen de Francisco Rafael Arellano Félix.




