Científicos desafían a Darwin; estudio afirma que la competencia no es el motor de la evolución de las especies

27/12/2013 - 12:00 am

Luego de publicar su teoría sobre la evolución de las especies, Darwin fue caricaturizado en varias ocasiones por sus detractores. Foto: Wikimedia Commons
Luego de publicar su teoría sobre la evolución de las especies, Darwin fue caricaturizado en varias ocasiones por sus detractores. Foto: Wikimedia Commons

Ciudad de México, 27 de diciembre (SinEmbargo).– Como parte de su teoría de la evolución, Charles Darwin apuntó que cuanto más emparentadas estén dos especies más competirán entre ellas debido a que son más propensas a depender del mismo hábitat y comida. Así mismo, el naturalista planteó que esta lucha determinará una selección natural, la cual favorecerá a los individuos con variaciones ventajosas y eliminará a los menos eficaces.

Sin embargo, un nuevo estudio rechaza la idea generalizada de la teoría de Darwin, al afirmar que las especies que viven juntas no están obligadas a evolucionar de manera diferente para evitar competir entre sí, sino que las características de cada una o especificidades parecen evolucionar cuando los animales conviven de manera aislada.

De esta manera, el equipo dirigido por la Universidad de Oxford, llevó a cabo este que es el análisis más profundo realizado por el momento de los procesos que provocan las diferencias de evolución entre especies, entrándose en una de las familias de aves más diversa en el mundo: los horneros o Furnarius.

Los expertos encontraron que aunque las especies de aves que se dan juntas fueron consistentemente más diferentes de las especies que viven separadas, esto fue simplemente un artificio para el momento en que se encuentran, ya que –una vez que se contabilizó la variación en la edad de las especies– las que coexisten son, en realidad, más similares que las especies que evolucionan por separado, publicó la revista Nature.

"La razón parece estar ligada a la forma en la que se originan nuevas especies en los animales, lo que casi siempre requiere de un periodo de separación geográfica", dijo el doctor Joe Tobias, del Departamento de Zoología de Oxford.

"Mediante el uso de técnicas genéticas para establecer la edad de los linajes, encontramos que la mayoría de las especies de hornero sólo se encuentran con sus parientes más cercanos varios millones de años después de que se separaron de un ancestro común. Esto les da tiempo de sobra para desarrollar diferencias de evolución por separado", agregó.

Los horneros son llamados así debido a que su nido tiene la forma de un horno de barro. Foto: Wikimedia Commons
Los horneros son llamados así debido a que su nido tiene la forma de un horno de barro. Foto: Wikimedia Commons

Por otra parte, este descubrimiento hace frente a la visión de Darwin, la cual sigue siendo ampliamente aplaudida hoy y es aceptada como la explicación más común para la evolución de las especies.

El estudio comparó picos, patas y cantos de más del 90 por ciento de las especies de esta ave, mismas de las que se tomó en cuenta la edad evolutiva. De igual forma, el grupo de expertos necesitó alrededor de una década para compilar las secuencias genéticas y las mediciones de rasgos a partir de 350 linajes de hornero.

Para ello, los científicos contaron con la ayuda del Museo Americano de Historia Natural y las universidades de Louisiana y Tulane, en Estados Unidos, así como de la Universidad de Lund, en Suecia, quienes colaboraron para hacer frente al reto que representó secuenciar los genes y tomar medidas.

Otro resultado que se publicó como parte del artículo fue que las especies que viven juntas desarrollan cantos similares, lo cual desafía a la idea estándar durante el último siglo que afirmaba que las especies de aves que conviven juntas tendrían que evolucionar hacia cánticos diferentes para evitar confusiones.

Por su parte, aunque los autores no conocen las razones de este fenómeno, opinan que se debe a la posible ventaja de utilizar un lenguaje similar para reconocerse y defender un territorio.

De esta manera, Tobias pone como ejemplo a los individuos de dos especies estrechamente relacionadas con canciones similares que pueden beneficiarse, ya que son capaces de defender territorios y evitar contiendas territoriales nocivas no sólo contra rivales de su misma especie, sino contra otras especies que conviven en los mismos lugares y que compiten por recursos similares.

Redacción/SinEmbargo

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