Ciudad de México, 16 de febrero (SinEmbargo/TheClinic).- El sacrificio de dos jirafas en el zoológico de Copenhague, Dinamarca, por “razones genéticas” encendió en redes sociales el debate sobre la conveniencia y la utilidad de este tipo de lugares en el mundo.
El zoológico de Jylland anunció este jueves que prevé el sacrificio de una jirafa “híbrido”, pese a la indignación que generó la “ejecución” de Marius, de dos años, frente al público en la capital danesa el pasado domingo, luego de lo cual su cuerpo fue arrojado a los leones.
La organización Animal Rights Sweden (Derechos de los Animales en Suecia) dijo que el caso simplemente puso de relieve lo que hacen los zoológicos regularmente con los animales.
“No es ningún secreto que los animales son asesinados cuando ya no hay espacio, o si los animales no tienen genes que son lo suficientemente interesantes”, dijo la organización en un comunicado. “La única manera de parar esto es no visitar los zoológicos”, agregó.
Señaló que algunos zoológicos trabajan para preservar las especies de animales, pero nunca a individuos. “Cuando las lindas crías de animales que atraen a los visitantes crecen, ya no son tan interesantes”, dijo.
El vocero del zoológico Tobias Stenbaek Bro dijo que Marius fue sacrificado con una pistola neumática y que su carne sirvió de alimento para los carnívoros del propio centro. Los visitantes, entre ellos niños, fueron invitados a ver mientras la jirafa era destazada y su carne arrojada a los leones.
El zoológico argumentó que sacrificó el animal en seguimiento de las normas impuestas por la asociación de zoológicos de la Unión Europea, a fin de evitar la consanguineidad.
La otra jirafa de Jylland, que curiosamente también se llama Marius, tiene siete años y sería la nueva “víctima” de un programa de mejoramiento destinado a preservar la genética de la especie en los zoológicos de Dinamarca, de acuerdo con reportes del diario The Copenhagen Post.
Esta semana, en Reino Unido, también fue sacrificada una familia de seis leones “por una cuestión de espacio y convivencia”, según anunciaron representantes de Longleat Safari Park, en Wiltshire.
Se trataba de Henry el león, Louisa la leona y sus cuatro crías, según publico el Daily Mail.
Algunos empleados afirman que no había razones para sacrificarlos, que desde la reserva los podrían haber vendido y sometido a métodos anticonceptivos para evitar su reproducción. Desde el parque indican que la decisión se tomó debido a los riesgos de salud que corrían los ejemplares tras el aumento de la población.
“Es imposible reproducir el entorno de animales como el león, el tigre o los lobos, por hablar de los más conocidos. Ellos necesitan un territorio amplio, con ríos, con vegetación. Y eso no ocurre en ningún zoológico del mundo”, le dijo a BBC Mundo el veterinario Bernardo Luque Cuello.
EL DEBATE EN REDES

Los casos de Dinamarca y de Reino Unido despertaron acalorados debates en las redes sociales sobre la conveniencia de mantener o no estos centros.
En la página de la británica BBC Mundo en Facebook varios de sus lectores reaccionaron, algunos con dureza, acerca de este tema.
“La polémica debería tener en cuenta al menos tres aspectos: ¿son necesarios los zoológicos en su configuración actual?, ¿si los animales se crían en cautiverio no deberían tener derecho a vivir, o tan poco valoran la vida estas personas? y ¿es la sociedad quien debería decidir sobre la vida de los animales capturados o los burócratas?”, cuestionó el usuario Juan Francisco Domínguez en la red social.
En ese cruce de ideas, Manuel Carlos Casado Rubio se hizo la misma pregunta “¿Por qué la gente sigue visitando estas cárceles para animales llamadas zoológicos?”
A lo que John Deckard respondió: “Porque a veces los zoológicos son mejores lugares que tener a los animales expuestos ante cazadores furtivos que no miden las consecuencias de reducir drásticamente sus poblaciones. Esos animales son considerados ‘exóticos’ y son altamente lucrativos debido a las prohibiciones”.
“CENTROS DE CONSERVACIÓN”

Aunque las colecciones de animales datan de hace siglos, cuando emperadores y reyes los tenían para su propio entretenimiento, fue en Viena, Austria, en 1752, cuando se inauguró lo que se conoce oficialmente como el primer zoológico.
“La razón original de los jardines zoológicos se mantiene hoy día: que las personas puedan apreciar animales que no pueden ver todos los días”, dijo en entrevista con BBC David Williams Mitchell, vocero de la Asociación de Zoológicos y Acuarios de Europa (EAZA, por su siglas en ingles).
Sin embargo, para Williams la principal razón para la existencia de los zoológicos es que son lugares para la conservación de las especies, muchas en peligro de extinción, que necesitan de lugares estratégicos para el estudio científico o la recolección de fondos para el financiamiento de los proyectos.
“No solo es para la exhibición de animales, son centros de investigación, que a su vez, por ejemplo, prestan personal experimentado a parques de vida salvaje en el mundo para brindar su apoyo, pero que sin el soporte logístico de un zoológico sería bastante difícil”, señaló.
Además aclaró que los zoológicos afiliados a EAZA, por ejemplo, deben cumplir con unos estándares muy altos de calidad en la atención de los amínales en cautiverio.
“Tienen que cumplir con muchos requerimientos en seguridad, salud, bienestar, nutrición, además que deben servir para el mejoramiento de las especies, no para que sufran cuando están en cautiverio”, explicó.
LA DIFERENCIA ENTRE EL ZOOLÓGICO Y EL CIRCO
Pero uno de los argumentos que se imponen para que no existan más zoológicos es que los animales no se encuentran en su hábitat, lo que va en contra de su naturaleza.
Luque Cuello recuerda que cuando fue veterinario en un zoológico en Girola, España, le tocó estar a cargo de 60 especies distintas de animales, en cautiverio y cada una con necesidades distintas para atender. Y todas ellas expuestas al público sin ningún fin científico.
“Una vez me tocó atender la muerte de un león marino que se había tragado una bolsa de papitas fritas. Es que en este tipo de lugares la exposición al ser humano es imposible de controlar y solo están allí para la diversión del hombre”, dijo.
Pero a pesar de su oposición, Luque Cuello está de acuerdo en que los zoológicos que estudian seriamente los temas de conservación de especies en vía de extinción deberían permanecer por su importancia para el medio ambiente.
“Lo lamentable es que son pocos centros en el mundo que cumplen con esa característica, la mayoría deberían cerrarse para evitar más daño la vida de estos animales que permanecen en cautiverio”, concluyó.




