Catarina Marina: la aventura difícil de una librería

17/11/2014 - 12:05 am

Una librería en Cuernavaca dedicada a los jóvenes. Foto: FIL
Una librería en Cuernavaca dedicada a los jóvenes. Foto: FIL

Ciudad de  México, 17 de noviembre (SinEmbargo).- El espacio de una librería siempre resulta un territorio para el misterio, para la evocación. Las tiendas de libros intentan a menudo atenuar el vértigo de una ciudad, constituyéndose en verdaderos oasis donde la contemplación adquiere muchas veces el valor de una revelación.

En el marco de la Feria Internacional del Libro que se llevará a cabo en Guadalajara entre el 29 de noviembre y el 7 de diciembre próximos, la librería Catarina Marina recibirá el VII Premio Nacional de Librería.

Se trata de un local de Cuernavaca que obtendrá el estímulo para un proyecto enfocado al público infantil y juvenil, de acuerdo a un proyecto presentado en tiempo y forma por su dueña, Sonia Verjovsky.

“Catarina Marina es una mirada integral dirigida a un grupo desprotegido de la población y para el que no existen políticas públicas claras para su crecimiento social y cultural: los jóvenes”, dijo la librera al agradecer el premio dotado de 200 mil pesos que será entregado el 1 de diciembre en Guadalajara.

“Tener una librería se está volviendo una aventura difícil. Este tipo de premios te da esperanza. Debemos pensar que no somos simples vendedores, sino que estamos tratando de crear un vínculo con las personas que entran a nuestro espacio; tiene que ser una comunidad donde se puedan compartir ideas y exista diálogo constante”, dijo en declaraciones difundidas por el departamento de prensa de la FIL.

“Hoy, en Morelos, nuestros seres más vulnerables ―los niños y los jóvenes― tienen cada vez menos espacios de reflexión y tranquilidad, menos maneras de encontrar una voz propia, explorar su propia historia y construir sus propias nociones estéticas”, agregó.

LA IMAGINACIÓN Y LOS LIBROS

Para  Sonia Verjovsky, lo más importante en torno a los libros es la imaginación que despierta entre los primeros lectores y es esta forma de reflexionar alrededor de la lectura lo que le valió el galardón creado en 2008 por el Instituto de Desarrollo Profesional para Libreros, en colaboración con la FIL Guadalajara.

La librería Sor Juana, con sede en Tijuana, fue la ganadora del premio en su primera edición. En 2009 fue declarado desierto y en 2010 fue otorgado a la librería Tercer Milenio por su proyecto para una zona dedicada al público infantil.

En 2011 la ganadora fue la Librería Española, ubicada en San Luis Potosí, gracias a su proyecto de creación de una tienda virtual.

En 2012 fue otorgado a la librería oaxaqueña La Jícara, y en 2013 a la librería Aleph, de Xalapa, Veracruz.

El logro obtenido por Catarina Marina se debe, según su dueña en una entrevista otorgada a Grupo Trevenque, “a que llevamos 5 años trabajando para hacer una librería que realmente pueda apoyar a padres de familia y maestros, pero, sobre todo, a niños y jóvenes a encontrar literatura adecuada para ellos”.

–¿En qué visión enfocó el proyecto con el que gana y a quien va dirigido?

–Lo que pretendemos lograr es desarrollar un poco más el área juvenil de las librerías, ya que llega un momento en que este público crece y está en búsqueda de nuevas cosas. Y, en este sentido, queremos desarrollarles un espacio tanto físico como virtual.

El desafío de leer en el Estado de Morelos. Foto: FIL
El desafío de leer en el Estado de Morelos. Foto: FIL

–Ha mencionado que tener una librería se está volviendo una aventura difícil, complicada. ¿Qué expectativas ve a corto y medio plazo en el sector editorial latinoamericano?

–Creo que sí es difícil el panorama ya que estamos enfrentando un nuevo desafío pero, por otro lado, también creo que las librerías siempre han tenido que reinventarse y cambiar su enfoque por cuestiones económicas y sociales. Y esos cambios los veo reflejados, por ejemplo, en la apertura de librerías especializadas. Pero, en general, estos cambios definen a las librerías como un espacio de dialogo y encuentro a corto y mediano plazo.

–Dentro de estos cambios que menciona, ¿qué beneficio ve en el aporte tecnológico dentro del mismo sector editorial? ¿Es necesario u opcional a su punto de vista?

–Siento que es necesario, aparte del apoyo fundamental para administrar fácilmente un negocio que por su naturalidad es complejo. Es necesario tener acceso a la tecnología para poder llevar nuestras librerías más allá, independientemente de que vendamos libros físicos, libros de papel como principal razón. Hay nuevas formas de distribuirlos, de acceder a ellos, nuevas plataformas, nuevos medios de acercar mucho más el libro al lector. Y además, por medio de tecnologías que nos permitan saber sobre el tipo de libros que busca el cliente, que nos ayuden a ordenar mejor nuestro material, a saber qué tipo de libro les interesa, pero siempre en conjunto con el factor humano, quien es a final de cuentas quien usa e interpreta esta tecnología.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero