Un inspector del Ayuntamiento de Guadalajara y un grupo de más de 10 policías municipales fueron captados en video cuando arremetían contra un vendedor de helados Bon Ice en el centro de la ciudad.
Ciudad de México, 1 de febrero (SinEmbargo).- Un inspector del Ayuntamiento de Guadalajara y un grupo de más de 10 policías municipales fueron captados en video cuando arremetían contra un vendedor de helados Bon Ice en el centro de la ciudad el pasado 30 de enero.
La grabación, de 8 minutos y medio, muestra como las autoridades trataron al señor de aproximadamente 45 años, como un criminal. La razón aparente, es que había agredido a un inspector del Ayuntamiento y a una inspectora le lesionó el brazo al jalonearla.
Aunque se desconoce la causa que llevó en un primer momento a que los inspectores y el vendedor de helados se enfrentaran, lo cierto es que testigos del acontecimiento aseguran que el mencionado vendedor no hizo nada y aún así "lo están tratando muy mal desde el principio, ustedes no vieron todo desde el principio, él sólo iba pasando aquí con sus bolis".
El video ha generado indignación entre la población, con la crítica del uso de fuerza desmedida por parte de los policías con alguien que desde el principio implora que le apliquen la multa y le dejen su mercancía para poder trabajar al día siguiente. Lo peor de la situación es que las impartidores de justicia se llevaron todos los helados del vendedor sin dar una explicación.
El comunicado en redes sociales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana afirmaba que "un vendedor de Bon Ice agredió a un inspector del Ayuntamiento y a una inspectora le lesionó el brazo por jaloneo. Se pidió el apoyo de la Policía y al momento del arresto el vendedor se puso agresivo y ocasionó que otros comerciantes comenzaran a agredir verbalmente a los uniformados. El arrestado fue llevado a Juzgados Municipales y el incidente no pasó a mayores". Sin embargo, en el video nunca se ve a una sola mujer lastimada del brazo.
Lo que si se observa, es al inspector pidiéndole a los policías que se lleven al vendedor, mientras que el se lleva el carrito de la mercancía consigo. También se ve como toda la gente que presenció el incidente se acerca a defender al señor, insistiendo en que le dejen libre y preguntando a la policía sí "¿no sienten feo con ese tipo de trabajo? Hay que tener tantito sentido común", a lo que el inspector responde que no están robando, sino que es su trabajo.
Otros ciudadanos comentan que no se necesitaban tantos policías para arrestar a un vendedor de helados, pero si para los delincuentes de verdad, a los que las autoridades "les tienen miedo y por eso nadie se presenta".




