
Foto: Cuartoscuro.
Por Ulises Vera, Itzi Salgado y Marco Partida
El trabajo que realizamos las organizaciones de la sociedad civil (OSC) tiene una meta en común: la incidencia.
Transformar, mejorar o cambiar la realidad de grupos sectorizados es muchas veces, parte de los objetivos de las OSC que defendemos y promovemos el respeto a los derechos humanos, la justicia y la rendición de cuentas por ejemplo.
Esta tarea depende en gran medida en cómo decidimos incidir en las políticas publicas, y en la interlocución que se tiene con los tomadores de decisión, que son quienes operarían nuestras propuestas de cambio para que se lleven a cabo en el marco de la legalidad.
Una vez puesta en marcha una estrategia política con base en estudios, investigaciones, recomendaciones o interlocución, toca comunicarlo a la ciudadanía: decir qué se hizo, por qué se hizo pero sobre todo, qué fue lo que transformó o mejoró. La comunicación para la incidencia se refiere entonces a los mecanismos y estrategias que socializan información relevante para el cambio o transformación social.
Esta comunicación, se sustenta en 3 pilares fundamentales:
Evidencia. Partimos de los hallazgos que arroja el trabajo de investigación.
Crítica. Parte de la preocupación y la argumentación de por qué tal cosa debe transformarse. Es el motor de cambio que permite modificar las cosas, siempre y cuando se cuenten con el respaldo del expertise de cada organización y destaca el sello característico de la organización.
Propuesta. Las OSC destacamos por el aporte técnico e integral de propuestas, recomendaciones e investigaciones con las que se puede cambiar un problema. No ofrecer aportes técnicos, niega el compromiso que tenemos las OSC con la ciudadanía.
En Fundar, estos 3 elementos se han convertido a lo largo del tiempo, en los pilares de nuestro trabajo: buscamos que cada uno de nuestros procesos de comunicación acompañen eficazmente el objetivo de nuestras investigaciones y sobre todo, transforme, por muy pequeña que sea, una parte de la realidad. Uno de esos casos fue el trabajo de incidencia política y de comunicación que realizamos para impulsar la promulgación del Sistema Nacional Anticorrupción.
Con este caso aprendimos que la dupla incidencia política-comunicación para la incidencia, sirve para cumplir objetivos específicos. Apoyarse del trabajo en red con otras de OSC y ofrecer recomendaciones basadas en evidencia, son otras estrategias que nos permiten avanzar hacia la democracia sustantiva.
Síguenos en @FundarMexico #FundarMedia
MÁS EN Opinión
Ana Lilia Pérez
Claves de la estrategia contra la extorsión
""La detención de Sepúlveda es un paso importante en el combate a la extorsión y para que se tengan a..."
Fundar
Erradicar la mortalidad materna: un pendiente en México
""Según el Informe Semanal de Notificación Inmediata de Muertes Maternas de la Secretaría de Salud, e..."
Álvaro Delgado Gómez
Salinas Pliego, golpe a la impunidad
""El cobro a Salinas Pliego simboliza también algo más profundo: Es el triunfo de las instituciones d..."

