En lo que va del sexenio del Presidente Andrés Manuel López Obrador, las líneas de pobreza por ingresos que mide el Coneval se han mantenido estables, incluso han disminuido. La inflación registrada en mayo, de 4.28 por ciento, hizo que el costo de los productos que integran la canasta básica bajaran hasta un 0.7 por ciento.
Ciudad de México, 11 de junio (SinEmbargo).– Después de dos aumentos mensuales continuos, el costo de la canasta alimentaria disminuyó hasta 0.7 por ciento en mayo, tanto en el ámbito urbano como el rural, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
La medición de pobreza del Coneval utiliza dos líneas de ingreso: Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, que equivale al valor de la canasta alimentaria por persona al mes; y la Línea de Pobreza por Ingresos, que equivale al valor total de la canasta alimentaria y de la canasta no alimentaria por persona al mes.
El valor de la canasta alimentaria urbana, que agrupan 36 productos y se agregan la carne de res, de cerdo, jugos y néctares, pasó de 1,569.36 pesos en abril a 1,562.26 en mayo, una disminución de 0.5 por ciento.
En su comparación anual registró un aumento: pasó de 1,472.62 (mayo de 2018) a 1,562.26 (en mayo de 2019), un incrementó 6.1 por ciento.
En el caso de la canasta alimentaria rural, que agrupa 32 productos como tortilla, trigo, arroz, chile, jitomate, frijol, azúcar y refresco, pasó de 1,117.40 en abril a 1,109.52 en mayo, una caída de 0.7 por ciento.
En su comparación anual, la canasta alimentaria rural pasó de 1,042.39 a 1,109.52 pesos para mayo de 2019, un aumento de 6.4 por ciento.
La inflación registrada en mayo, de 4.28 por ciento, hizo que el costo de los productos que integran la canasta básica disminuyera en el cuarto mes de 2019.
En lo que va del sexenio del Presidente Andrés Manuel López Obrador, las líneas de pobreza por ingresos que mide el Coneval se han mantenido estables, incluso han disminuido.
En diciembre de 2018 la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (canasta básica rural) tenía un costo de 1,113.23 pesos y en mayo bajó a 1,109.52, mientras que la rural sí aumentó: pasó de 1,556.24 pesos en diciembre a 1,562.26 en mayo.
Respecto a la Línea de Pobreza por Ingresos (canasta alimentaria más no alimentaria) se ha logrado una disminución tanto en el ámbito urbano como el rural.
En el urbano pasó de 2,008.71 pesos en diciembre a 1,997.40 en mayo; mientras que en el ámbito rural, en diciembre tenía un costo de 3,089.37 pesos en diciembre y en mayo se ubicó en 3,079.62 pesos.
En México, el salario mínimo es de 102.68 pesos diarios y en algunas zonas de la frontera es de 176.72, por lo que de acuerdo con el Coneval un trabajador con ese sueldo puede comprar una canasta alimentaria urbana o rural.
Sin embargo, considerando la Línea de Pobreza por Ingresos, que incluye la canasta alimentaria más la no alimentaria (transporte público, educación, cultura, recreación, vivienda, vestido y otros gastos), para el área rural tiene un costo de 2 mil 14.72 y para la urbana de 3 mil 104.57 pesos mensuales, esta última cifra es levemente mayor al ingreso mensual mínimo, que es de 3,080.4 pesos.





