AMLO suma ex "amigos": unos lo traicionan y otros huyen al PRI... directo a los brazos de EPN

28/11/2012 - 12:00 pm

Ciudad de México, 28 de nov (sinembargo.mx) – Atrás quedaron los gritos de apoyo de 2006 por parte de diversos políticos y allegados en favor del entonces candidato presidencial de la coalición "Por el bien de todos", Andrés Manuel López Obrador, quien perdió la Presidencia ante Felipe Calderón Hinojosa y, luego, denunció un presunto fraude electoral.

Han pasado seis años y en el camino el tabasqueño ha ido perdiendo amigos que en algún momento se pronunciaron a su favor e incluso saltaron en su defensa en más de una ocasión. Algunos de ellos, como Gerardo Fernández Noroña, lo cuestionaron por perdonar al gobierno panista. Otros como Rosario Robles, René Arce y Víctor Hugo Círigo prefirieron acercarse al PRI; un caso similar podría ocurrir con Mario Di Costanzo, quien se dice "traicionado" por el también ex jefe de Gobierno del DF y busca un "espacio" en el gabinete de Enrique Peña Nieto.

Además, luego de que el 9 de septiembre Andrés Manuel López Obrador anunciara que el Movimiento de Regeneración Nacional iniciaba oficialmente la ruta para transformarse de una  organización civil a un partido político, y revelara que tras 23 años de militancia abandonaba el Partido de la Revolución Democrática, las críticas brotaron y hubo quien tildó a Morena como un órgano "mesiánico".

También, con esa decisión, López Obrador abrió la puerta a un posible conflicto entre él y Marcelo Ebrard con miras a los comicios de 2018, en los que la izquierda podría tener más de un candidato y con ello el posible inicio de nuevas enemistades para el ex candidato presidencial.

Justo el día en que AMLO dejó el PRD, se despidió diciendo que tenía "muchos amigos" que en todo momento le dieron su confianza y respaldo, "y en correspondencia, considero que les di lo mejor de mí y los representé con entrega y dignidad. Estamos a mano y en paz".

 

ROSARIO ROBLES

Rosario Robles Berlanga se ganó diversos calificativos adversos al declarar, hace unos meses, su simpatía por el proyecto del PRI y al considerar a Enrique Peña Nieto como “la mejor opción” para México, al tiempo que arremetía contra Andrés Manuel López Obrador.

La ahora colaboradora del presidente electo es una de las fundadoras del PRD, órgano político en el que ocupó distintos cargos, siendo uno de los más importantes el de secretaria de gobierno en 1997 durante la administración de Cuauhtémoc Cárdenas, primer Jefe de Gobierno del Distrito Federal de la oposición. Con este puesto lograría un gran ascenso: convertirse en Jefa de Gobierno. Después fungiría como presidenta de su partido, mismo al que renunció tras los videoescándalos en los que aparecía el empresario argentino Carlos Ahumada, su ex pareja sentimental.

El 27 de abril de 2012, la ex jefa de Gobierno del DF encabezó en Acapulco reuniones con la Red de Mujeres de la Sociedad Civil, en donde anunció el apoyo incondicional a Peña Nieto, de quien dijo ganaría las elecciones.

En medio de la polémica que desató esta postura de quien fuera perredista, en junio pasado ella se defendió argumentando que no estaba con el PRI, sino con Peña Nieto y que en 2006 no había apoyado a López Obrador, por lo que ahora tampoco lo haría.

Tras los comicios del 1 de julio pasado, luego de que Andrés Manuel López Obrador y el Movimiento Progresista acusaran al tricolor de presuntamente ganar la Presidencia por medio de la compra de votos, Robles salió en defensa de Peña Nieto y afirmó que el político tabasqueño hizo lo mismo 12 años atrás. 

“Que AMLO no se venga a dar golpes de pecho, el PRD también compra los votos en el DF, sino pregunten en Iztapalapa”, manifestó.

El 4 de septiembre su apoyo a Peña Nieto se vio recompensado cuando éste presentó a sus colaboradores de transición y la colocó en su primer equipo, como encargada de política social. 

 

GUADALUPE ACOSTA NARANJO

Parece muy lejano el 2006, cuando el perredista, en ausencia de Andrés Manuel López Obrador, encabezó junto con Gerardo Fernández Noroña, una conferencia informativa en el Zócalo capitalino, tras el presunto fraude electoral que le costara la presidencia al tabasqueño.

Pronto las diferentes formas de pensar entre Naranjo y AMLO salieron a flote. El 29 de octubre de 2008, luego de aprobarse la Reforma Energética, Acosta, entonces líder nacional del PRD, sentenció: "Yo no soy ningún traidor por pensar diferente a Andrés Manuel López Obrador... no somos fieles a una persona sino a una propuesta".

Esto en relación al rechazo a la reforma por presuntamente favorecer al capital privado y la supuesta falta de inclusión de 12 palabras que López Obrador demandó fueran tomadas en cuenta para el texto legislativo, "las cuales no son 12 ni 17, sino 28 palabras", indicó Naranjo.

Asimismo, manifestó que el PRD no respaldaría las acciones lopezobradoristas pues "no podemos ir contra lo que apoyamos legislativamente". 
 
Pero ésta no sería la única ocasión en que las diferencias entre ambos políticos causarían controversia.

El 4 de julio de 2011, luego de que Acosta Naranjo perdiera las elecciones locales en Nayarit en busca del gobierno estatal, arremetió contra López Obrador y lo responsabilizó de su derrota electoral en los comicios y de que el país se encaminara a una "regresión democrática" ante el posible retorno del PRI al poder.

También acusó al ex jefe de Gobierno de no buscar alianzas, por lo que "seguimos la política equivocada y hoy estamos derrotados".

Sus últimas declaraciones en torno a López Obrador tuvieron lugar el pasado 23 de noviembre, cuando hizo un llamado a líderes y militantes del sol azteca para no “seguir siendo las viudas” de Andrés Manuel López Obrador y seguirle “llorando toda la vida”.

En entrevista en la sede del Instituto Federal Electoral (IFE) en el marco del foro “Las Encuestas Electorales, la Experiencia en México en 2012″, le deseó suerte al ex candidato presidencial de las izquierdas “ojalá le vaya muy bien”, pero puntualizó:

Yo creo que no podemos ser viudas de Andrés Manuel, no nos podemos pasar llorando toda la vida, Andrés Manuel decidió irse tiene su derecho, ojalá y le vaya muy bien, pero el PRD tiene que tener su propio perfil, su propia actuación y ser una izquierda madura, responsable, constructiva para el país”.

JESÚS ORTEGA

El 20 de febrero de 2011, el ex candidato presidencial y Jesús Ortega Martínez, entonces presidente del PRD y líder de la corriente perredista Nueva Izquierda conocida como "Los Chuchos", se “enfrentaron” por la posible alianza electoral entre el PRD y el PAN con miras a los comicios en el Estado de México que se realizaron el año pasado en dicha entidad.

Debido a la polémica, López Obrador anunció su separación, de manera indefinida, de su militancia perredista por considerar que la alianza era un “hecho” y sólo serviría "para legitimar el acuerdo y la traición que están consumando los dirigentes del perredismo”.

"No quiero tener ninguna relación con esa dirigencia que ha traicionado los principios que dieron origen al Partido de la Revolución Democrática”, dijo.

Como respuesta, Ortega pidió al tabasqueño “serenarse” y no perder el “equilibrio ni la sensatez”; además, a través de un comunicado la dirigencia perredista tachó de "incomprensible" esta decisión.

Por otro lado, el 8 de septiembre, un día antes de que López Obrador anunciara el fin de su militancia en el PRD y el inicio de la ruta de Morena para convertirse en partido político, Jesús Ortega dijo que esta decisión significaría que ha llegado el momento en que el partido tenga una sola visión, un solo comportamiento, y se acaben las “tribus” al interior de la agrupación política.

Dijo que si López Obrador dejaba las filas del sol azteca se acabaría la “esquizofrenia política”. 

Sus dichos hicieron referencia a la idea que han mencionado diversos analistas, respecto a que López Obrador representaba a un sector más radical dentro del Partido de la Revolución Democrática, mientras que otros sectores, o "tribus", son más proclives a la negociación. 

VÍCTOR HUGO CÍRIGO Y RENÉ ARCE

Antes cercanos a López Obrador, ambos militaron en las filas perredistas por aproximadamente 20 años, ocupando diversos puestos, para renunciar en 2009 junto a Laura Piña Olmedo a este órgano político.

Al dimitir expresaron  “ya no identificarse con el partido que se ha convertido en una maquinaria electoral, en una estructura burocrática y en una agencia de empleos, que ha renunciado a su papel histórico”.

El 15 de diciembre de 2009, en conferencia de prensa en el Senado, Arce dio a conocer una carta enviada al entonces presidente nacional del PRD, Jesús Ortega, en la que le informaba su decisión de no pertenecer más a este instituto político, pese a ello, permaneció en la bancada del PRD en el Senado hasta junio de 2011, cuando presentó su renuncia oficial.

En su renuncia se lee: “Tomé la decisión de apoyar la candidatura de Eruviel Ávila Villegas, lo que ha generado controversia tanto en el grupo como en diversos sectores”.

El 30 de mayo de 2011, Arce y Círigo confirmaron su adhesión a la campaña del entonces candidato priista a la gubernatura mexiquense, Eruviel Ávila, al que prometieron “100 mil votos” de cara a los comicios en los que obtuvo la victoria.

Hace unos días, Víctor Hugo Círigo, quien actualmente impulsa la creación del partido Plan de la Concertación Mexicana, criticó la conformación de Morena como partido al calificarla de “familiar”, “caudillista” y “mesiánica”.

Círigo dijo que pese a la salida de Andrés Manuel López Obrador del PRD, este partido continuará con su “esquizofrenia”, “divisiones” y líos internos.

GERARDO FERNÁNDEZ NOROÑA

El 29 de marzo pasado, Gerardo Fernández Noroña exigió en San Lázaro al entonces candidato presidencial de los partidos de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, que fuera “congruente y consecuente, y explique al pueblo de México si el perdón a Felipe Calderón es un reconocimiento a su gobierno”. 

Esto luego de que el político tabasqueño dijera días antes, en una entrevista con el diario español El País, que ya había perdonado al presidente Felipe Calderón por las elecciones de 2006.

Un día antes de la ruptura, Calderón Hinojosa manifestó que agradecía “el perdón” de Obrador, pero lo hizo en tono irónico: “Le agradezco el tan generoso gesto de perdonavidas”. 

En conferencia de prensa, Fernández Noroña dijo que dicha postura llevaba a un rompimiento con López Obrador, por lo que anunció que no se presentaría en ningún acto público que ofreciera el candidato. 

Dijo que la acción de perdonar al presidente, era como ignorar a aquellos que se sumaron a su proyecto por un país distinto.

El petista declaró: “Le exijo congruencia y consecuencia. Si esta línea continúa mi distancia [con él] será mayor. ¿El perdón es reconocimiento?” 

También emplazó a López Obrador a precisar si el “perdón” otorgado a Calderón es el reconocimiento a su gobierno; de ser así, sería una traición a sus principios por lo que anticipó su deslinde.

“La Presidencia no vale dejar la dignidad a un lado”, advirtió.

“Ahora resulta que los malos somos Bejarano y yo y el bueno es Calderón”, aseveró. 

Sin embargo, después por medio de su cuenta de Twitter ,@fernandeznorona, aseveró que sí seguirá apoyando a López Obrador. 

MARIO DI COSTANZO

Luego de que en 2006 López Obrador perdiera los comicios presidenciales ante Felipe Calderón, y tras acusar que hubo “fraude electoral” se proclamó “presidente legítimo” y como parte de la misma estrategia, nombró un “gabinete legítimo”, que incluyó a Mario Di Costanzo como su secretario en temas financieros.

Ahora, el también ex diputado busca un cambio radical de postura y podría “dar el brinco” al gobierno constitucional de Enrique Peña Nieto, para conseguir "un espacio en la Secretaría de Hacienda", así lo declaró el pasado 22 de noviembre al sitio ADN Político, del Grupo Expansión. 

Di Costanzo, quien fuera uno de los personajes más cercanos al tabasqueño, expresó al sitio que se siente traicionado por el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal y manifestó su deseo por ser llamado a ocupar algún cargo en el próximo Gobierno Federal priista.

“Me gustaría poder incidir, poder dar mi opinión para las políticas que se sigan. Puedo aportar, estoy seguro que puedo hacerlo con cifras, con mis estudios. Me gustaría, sí [trabajar en el gobierno de Peña Nieto]. Yo no rechazaría esa oportunidad, si lo que se trata es de sumar y de aportar al país”, señaló en entrevista con ADN Político.

Ante las posibles criticas que estas declaraciones pudieran generar, el experto en economía dijo:

Desde mi punto de vista, no es ninguna traición (trabajar con Peña Nieto). Finalmente, lo que yo he propuesto desde que soy diputado no tiene color de partido. La justicia tributaria no es bandera de la izquierda ni de la derecha ni de nadie, son cuestiones elementales. Traicionaría mis principios si cambiara mi visión de las cosas sólo por complacer a alguna persona, pero mis aportaciones siempre serán objetivas… aunque algunos querrán verme como traidor. Yo creo que el traicionado fui yo. Hay tres exsecretarios del ‘gobierno legítimo’ en Morena y, por ejemplo, extrañé no oír algunos nombres como Laura Itzel Castillo (secretaria de Vivienda en el gabinete alterno de López Obrador), quien fue leal y fiel en la lucha. Es absurdo que esta izquierda, en general la izquierda, no cuide a sus cuadros”.

MARCELO EBRARD

"No me arrepiento de haber aceptado que Andrés Manuel López Obrador fuera el candidato de las izquierdas a la Presidencia de la República y no yo, porque de no hacerlo, se hubiera dividido en dos la izquierda, entonces, hoy el Partido de la Revolución Democrática (PRD) no sería la segunda fuerza política, seríamos la tercera o cuarta", aseguró Ebrard el pasado 15 de septiembre en entrevista con El Universal.

Pero la contienda aún no empieza y si bien ambos personajes han asegurado que existen fuertes lazos, la ruta para la presidencia en 2018 podría preparar una dura pugna que pondría en jaque a la izquierda.

Apenas el pasado 2 de noviembre, el aún Jefe de Gobierno del Distrito Federal anunció su intención de competir por la presidencia nacional del Partido de la Revolución Democrática en 2013 pues, a su juicio, hace falta que ese instituto político fortalezca su posición como segunda fuerza política en México.

Además, ha reiterado que buscará llegar a Los Pinos dentro de seis años, pero advierte que si él y Andrés Manuel López Obrador van separados, en candidaturas paralelas, “será un desastre” para la izquierda.

Redacción/SinEmbargo

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Lo dice el reportero