UAM busca frenar deterioro de monumentos de Toniná, Chiapas

03/01/2013 - 11:24 pm

México, 3 Ene. (Notimex).- Para preservar los monumentos históricos de la zona arqueológica de Toniná, en Ocosingo, Chiapas, científicos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) investigan la forma de mitigar la proliferación de los microorganismos que los deterioran.

Mónica Meraz Rodríguez, del Departamento de Biotecnología de la Unidad Iztapalapa de la UAM, indicó que se han identificado las microalgas, bacterias, hongos y líquenes que provocan el biodeterioro de los materiales con que están construidos esos monumentos.

En un comunicado, la investigadora explicó que Toniná, como la mayoría de las zonas arqueológicas mayas, presenta estas afectaciones y hasta ahora no habían sido identificados los microrganismos que las causaban.

La investigación interdisciplinaria, en la que también participa el Departamento de Hidrobiología, pretende identificar dichos causantes y los métodos para detener el crecimiento microbiano, lo que frenaría el daño a ese patrimonio histórico.

La investigadora expuso que este proceso se realizará de forma sustentable, es decir con activos que no dañan el medio ambiente, ni las estructuras de los monumentos, que datan de los años 405 al 909 después de Cristo.

Comentó que ese sitio de estudio fue seleccionado con base en sus condiciones medioambientales, tomando en cuenta factores como la humedad y la altitud, entre otras, ya que no en todas las zonas arqueológicas se encontrarán los mismos organismos.

Por tal motivo, explicó, se desarrolló un protocolo de investigación aplicable de manera específica a la zona de estudio.

En esta primera etapa, dijo, se exploraron el Palacio del Inframundo, el Trono y la Estela de las Manos Sagradas, el Palacio de las Grecas, el Templo del Dios del Agua y el Juego de Pelota, que se ubican en las distintas plataformas del conjunto arqueológico.

De esta forma, se establecerán los análisis moleculares de las muestras colectadas y cultivadas en laboratorio, la simulación del proceso de biodeterioro y las pruebas de inhibición de los ciclos de vida de los microorganismos, para definir un protocolo de mitigación, expuso.

Refirió que la Unidad Iztapalapa de esa casa de estudios cuenta con los permisos necesarios para llevar a cabo la investigación, con la participación de alumnos de licenciatura, maestría y doctorado, en conjunto con los restauradores del sitio.

Redacción/SinEmbargo

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