Ex militar mantiene secuestrado, por segundo día, a un niño de seis años en un búnker que habilitó en su casa en Alabama

31/01/2013 - 7:49 pm

Washington, 31 ene (EFE).- Un veterano de Vietnam mantiene secuestrado por segundo día a un niño de seis años, con el que se ha recluido en un búnker subterráneo, en el estado de Alabama, donde las autoridades siguen negociando una salida pacífica.

Jimmy Lee Dykes, de 65 años, secuestró el pasado martes al niño a punta de pistola en un autobús escolar, después de matar de un tiro en la cabeza al conductor del vehículo, quien intentaba evitar el secuestro.

Según testigos preguntados por ABC News, Dykes, un hombre de raza blanca que es conocido por sus vecinos por sus opiniones en contra del Gobierno de Barack Obama, abordó el autobús con la intención de secuestrar a un niño.

El jefe de policía de la localidad de Arrington (Alabama) indicó que Dykes está atrincherado y armado en un búnker de 2 por 2,5 metros, donde aparentemente ha almacenado comida, agua y donde dispone de luz eléctrica.

Dykes se está comunicando con los negociadores de la policía a través de una tubería que sale del búnker.

El secuestrador ha permitido al niño, quien no ha sido identificado, que reciba la medicación que necesita, ya que padece autismo, y vea la televisión.

Las autoridades han iniciado un gran despliegue de fuerzas, con equipos de agentes especiales, SWAT, policía estatal o helicópteros, puesto que el individuo parece tener manías paranoicas y estar desequilibrado.

La policía considera que Dykes podría tener suministros para pasar semanas en ese búnker, aunque confían en que tarde o temprano el hombre se rinda sin oponer resistencia. EFE

Un hombre balea al conductor de un autobús escolar en Alabama y se lleva a un niño a un bunker que habilitó en su casa. Jimmy Lee Dykes, un hombre de 65 años, baleó en cuatro ocasiones al conductor de un camión escolar en  Midland City, Alabama, y después tomó por rehén a un niño que estaba dentro. De acuerdo con un diario local, el sujeto después de la agresión llevó al infante de seis años a un búnker subterráneo que habilitó en su casa. Ir a la nota.

Redacción/SinEmbargo

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