
Ciudad de México, 17 de mar (SinEmbargo).- La denuncia social no es algo que caracterice a los juegos de video. No obstante, las iniciativas independientes se están encargando cada vez de dejar atrás la imagen típica de levedad que rodea al mundo de los videojuegos y, al mismo tiempo, ampliar el panorama de los títulos que ya existen.
Podrán decirse que son tiempos turbulentos los que corren, pero ¿qué época no ha recibido tal denominativo? Lo que sí es diferente en esta ocasión es la incursión de la tecnología en todos los aspectos de nuestra vida diaria incluso aquellos menos afortunados como los disturbios callejeros.
RIOT es un videojuego que está inspirado en los incidentes que ocurren en las manifestaciones que tienen lugar en todo el planeta, como respuesta a la crisis económica y política en la que vive el mundo entero, sobre todo en Europa y Medio Oriente.

Leonard Menchiari, el director de este juego, dice que el proyecto nació de su necesidad de contar lo que sucede en los disturbios tras “experimentar esta forma de protesta en persona” en varias ocasiones publicó el blog 20 minutos.
Mechiari, antiguo creativo de VALVe, se amparó en una campaña de crowfounding (financiamiento en masa) para sustentar este juego que a finales de febrero logró su cometido de reunir la meta de 15 mil dólares que se proponían.
De esta manera, el juego desarrollado para iOS y Android y pone en marcha su desarrollo con la promesa de una versión beta privada próximamente, mientras que con su entrada en Steam Greenlight está también la esperanza de que sea vendida en la plataforma de Valve a la brevedad.
Por su parte, el estilo de juego es simple, se trata de un simulador de manifestaciones a las que llevan ocurriendo los últimos años en Grecia, Egipto, Italia y España, por mencionar sólo algunos. Sin embargo el extra de este título radica en la opción inicial que tiene el usuario para decidir que bando controlar, el de los indignados o el de las autoridades.
Con una estética retro, los gráficos de RIOT so una clara alusión a los clásicos 8 bits de los juegos de video de los años 80. No obstante, el principal atractivo (según sus creadores), será representar, mediante la documentación, experiencias y testimonios de enfrentamientos reales, a las dos partes de los enfrentamientos “de manera imparcial, con objetividad y hechos”, con el fin de mostrar los aspectos morales de ambos.





