La madrugada del 9 julio pasado, justo cuando un grupo de sicarios asesinó en el bulevar más transitado de la capital de Guatemala al cantante argentino Facundo Cabral, un escuadrón de fuerzas especiales irrumpía silenciosamente en una finca de Ixcán, Quiché, cerca de la frontera con México.
En la capital, las fuerzas policiacas buscaban a los asesinos del trovador argentino y la conmoción mundial cundía en todo el mundo, pero aquél comando encubierto rodeaba la finca de Ixcán, donde años atrás se descubrió un campo de entrenamiento de Los Zetas con 500 granadas, para realizar una gran fiesta.
De acuerdo con una nota de Confidencial.com, en ese festejo estaban los comandantes mexicanos William o Comandante W y su mano derecha David Solórzano Ortiz, alias El Chombo. “Pero el invitado especial era el cobanero Horst Walter Overdick, más conocido como ‘El Tigre’ o ‘El Canche’, principal socio de Los Zetas en Guatemala”, reportó ese medio.
También estarían presentes los jefes de las células en el país, como Óscar Tiul, “El Cherry”; Sebastián Choc, “Machucazo”, y Kevin Overdick, el hijo de “El Tigre”; “El Yanki” (supuesto “Z200”) y “Miguelillo”, esos mandos habían quedado en libertad, luego de las detenciones de los comandantes de las zonas de los Verapaces, Petén, Jalapa y Huehuetenango.
Pero las fuerzas de seguridad los tenían en la mira y esperaron pacientemente a que la fiesta trancurriera.
Confidencial.com narró que todos los detalles se conocieron porque, además de un círculo de guardaespaldas, los narcos tenían camarógrafos.
“Los videos –uno de ellos que aquí se presenta– quedaron tirados en la finca cuando las fuerzas de seguridad finalmente irrumpieron al amanecer del 10 de julio. No hubo ni un disparo, no fue necesario. Al llegar al descampado, los grandes jefes ya no estaban ahí”.
Sin embargo, afirma este medio, el operativo no falló totalmente, pues en las siguientes do semanas, 14 de Los Zetas que participaron en la fiesta fueron enviados en helicóptero a la capital después ser capturados en hoteles, cantinas y buses extraurbanos. Entre ellos estaban “El Chombo”, “El Cherry”, “El hijo de El Tigre”, “Machucazo” y cuatro mujeres de origen mexicano. El resto escapó sin que hasta ahora se sepa de ellos.
La invasión de Guatemala
De acuerdo con elPeriódico, 2011 ha sido el año de las acciones más feroces de Los Zetas en Guatemala, desde que ingresaron en el país a finales de 2007.
El diario guatemalteco afirma que fas fuerzas de seguridad les han incautado a los Zetas este año más armas, vehículos y municiones que a ninguna otra organización criminal en el país.
“Los Zetas descuartizaron en 2011 a un fiscal y lo grabaron en video. Masacraron campesinos y decapitaron secuestrados.
“Lanzaron granadas contra policías. Asaltaron bancos y quemaron estaciones de autobuses. En respuesta, los operativos conjuntos allanaron campamentos de entrenamiento y casas de refugio. Les decomisaron decenas de vehículos y detuvieron a 17 de sus altos jefes”, establece este medio de comunicación.
Según una revisión de elPeriódico, de las capturas vinculadas a la organización, en Guatemala se han aprehendido a 88 Zetas y colaboradores cercanos desde marzo de 2008 (cuando mataron al capo de nororiente Juan José Juancho León, en Zacapa) a la fecha. El 75% de esas 88 capturas se hizo en 2011.
Los puntos donde opera este grupo delictivo forma una franja que comienza en Ixcán, pasa por las Verapaces, toca Petén y llega a Zacapa, lo que coincide con parte de la ruta de los cargamentos de droga que se trasladan desde Sudamérica hacia Honduras y que ingresan por tierra en Guatemala en busca de México y Estados Unidos.




