México, 26 Jun. (Notimex).- El sismo del pasado domingo 16 de junio fue intraplaca, llamado así por el proceso de hundimiento de una placa tectónica por debajo de otra, informó el investigador Raúl Valenzuela Wong, del Instituto de Geofísica de la UNAM.
En un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) precisó que en este caso es la placa de Cocos la que se mueve por debajo de la placa Norteamericana empujándola, y es un proceso conocido como subducción. La placa de Cocos subducida genera pequeños sismos en su interior.
Señaló que el sismo registró su hipocentro a 60 kilómetros de profundidad, "el hipocentro es un tercer número que nos determina la profundidad, mientras que el epicentro se determina por la latitud y longitud de la superficie del sitio donde se origina el sismo".
Valenzuela Wong explicó que las ondas que se propagaron fueron de tipo P y S, que son las que causan un movimiento trepidatorio, es decir, de arriba hacia abajo.
Los movimientos oscilatorios o trepidatorios en un sismo dependen de la ubicación entre el sitio donde se está sintiendo y el epicentro, lugar donde se origina, apuntó.
En ese sentido, comentó que en el caso del sismo de 5.8 grados Richter, al encontrarse más cerca de la ciudad de México: la distancia fue más corta; lo que causó que se percibiera más fuerte.
"Si tenemos un sismo en alguna costa del Pacífico y llega a la Ciudad de México, lo vamos a sentir, principalmente, de tipo oscilatorio como si nos estuviéramos meciendo, porque la distancia es mayor y se generan ondas superficiales que son las que mayores daños ocasionan", expuso.
Sin embargo, las del sismo del fin de semana fueron ondas de cuerpo, que no ocasionaron ningún daño", puntualizó.




