Culiacán, 12 Jul. (Notimex).- La directora general del Instituto Sinaloense de Cultura (Isic), María Luisa Miranda Monrreal, propuso que el Congreso del estado declare como patrimonio cultural natural a la pitaya.
Al encabezar la primera Gran Fiesta de la Pitaya, se refirió a este fruto como "un ícono de los sinaloenses, tanto así que forma parte del Escudo de Sinaloa".
"Hablar de la pitaya en Sinaloa es hablar de un tema que tiene que ver con nuestra identidad; la pitaya nos pertenece, es parte de nuestra raigambre popular", remarcó.
En el desarrollo de la Gran Fiesta de la Pitaya, diversos conferencistas hablaron desde variados puntos de vista sobre este fruto de clima desértico, tan ligado e implicado con la cultura sinaloense.
El presidente del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Sinaloense, Jaime Félix Pico, señaló que la fiesta de la pitaya se instituye como una acción dirigida al rescate y conservación de las tradiciones gastronómicas sinaloenses.
Por su parte, el historiador Gilberto López Alanís reseñó que cronistas que visitaron Sinaloa y el noroeste de México, se refirieron a esta cactácea como un fruto de propiedades excepcionales.
Ilustró que el jesuita Martín Pérez de Riba hizo una detallada descripción del fruto en su crónica "Los triunfos de nuestra fe...", así como el padre Eusebio Kino, quien se refirió a la importancia en la dieta de los indios pima de Sonora.
Asimismo, comparó el tiempo de cosecha del fruto entre los indígenas, que dura tres meses, con las fiestas de carnestolendas de los europeos.
En el evento se montó una muestra gastronómica con los platillos más usuales a base de pitaya, como tortilla, atole, agua fresca, pan de maíz, mermelada, tamales de requesón, nieves, tartaletas, cheese cake y caviar con toque de pitaya, entre otros.




