
Ciudad de México, 25 julio (SinEmbargo).- Ni la actriz Silvia Pinal ni la escritora Elena Poniatowska recuerdan al cineasta Luis Buñuel como un hombre difícil, de mal genio. “Bueno, sí, un poco de mal carácter tenía, pero no conmigo ni con los otros actores de sus películas”, dice la protagonista de Viridiana, considerada entre las 10 mejores películas de la historia del cine.
“Era un hombre muy educado, muy decente, daba explicaciones mínimas a los actores, escuchaba nuestras ideas y casi siempre se iba por donde uno quería”, evoca Pinal.
De Viridiana, dice no haberla visto muchas veces, aunque dos por tres le toca ir a algún festival como invitada de honor y entonces, “Uf, otra vez Viridiana. Entonces la veo y me acuerdo mucho de Buñuel. Le hacía muchas preguntas mientras rodaba esa película…que por qué puso estos animalitos, que por qué ella salva a quién sabe quién.
Y la respuesta de Buñuel era: - ¿Por qué no? Ahora, cada vez que me preguntan cosas sobre Viridiana, esos porqué que a veces no tienen respuestas, yo respondo como Buñuel: ¿Y por qué no?”, dice Silvia.
Para Poniatowska, una periodista intensa y prolífica, Buñuel fue uno de sus personajes preferidos.
“Siempre fue muy cariñoso conmigo. El se acostaba a las siete de la noche. Me llamaba la muchacha de la leña, porque una vez que lo fui a ver hacía mucho frío en su casa y me dice: "es que no hay leña, no puedo prender la chimenea"; entonces, yo le llevaba leña cada 15 días. Y cuando tocaba a su puerta decía: "¿Ya llegó la muchacha de la leña? ¿Ya llegó el lechero?". Fuimos juntos a la cárcel y él siempre estaba preocupado por los presos, decía por qué no traje más cigarros. Me identifiqué muchísimo con él”, dice la autora de La noche de Tlatelolco.

Luis Buñuel había nacido en Calanda el 22 de febrero de 1900. Residente durante muchos años en México, país en donde es considerado un nativo, desarrolló una prolífica carrera cinematográfica que le dio fama mundial.
Películas como, Los olvidados, El perro andaluz y El ángel exterminador, entre muchas otras, lo han llevado a ser considerado uno de los directores más originales de la historia del cine.
“En las películas me divierte la perversión sexual, en la vida cotidiana me repugna. El erotismo va a la par con el sentimiento de pecado. Sin la religión, el erotismo es menos interesante”, había dicho este genio del séptimo arte, quien durante toda su carrera debió lidiar con la censura y la falta de dinero para sus osados proyectos cinematográficos.
Murió en Teruel, el 29 de julio de 1983.
Según el guionista Jean Claude Carriere, que trabajó con el cineasta durante dos décadas, el español tenía “una relación de amor con México”.
“A finales de la Guerra, en el 45, Luis vivía en Los Ángeles. Llevaba 12 años sin filmar nada desde Las Hurdes y buscaba trabajo. Por casualidad le hablaron de México y viajó tres semanas para visitar, luego volvió a Los Ángeles a buscar a su familia. Cabe recordar que, para Buñuel, la única manera de volver a España para preparar y filmar Viridiana era viajar con un pasaporte mexicano”, recordó el escritor en una entrevista para el periódico español El Mundo, publicada en 2009.

“Nos conocimos en el 63, en una comida durante el Festival de Cannes. El mismo año, en junio, me fui a España a trabajar con él sin hablar una palabra de español. En mi libro hay un largo capítulo sobre Buñuel y su relación con México.
En realidad, uno sobre él y el otro sobre San José Porrúa, en Michoacán, que era el lugar donde solíamos ir a trabajar y que para mí es inseparable de mi vida a lo largo de los 20 años que trabajamos juntos. Buñuel tenía con México una relación compleja, básicamente de amor. Decía que había encontrado en México lo que él llamaba un surrealismo natural, una manera de vivir”, recordó Jean Claude Carriere.
TRES DÉCADAS SIN LUIS BUÑUEL
La fecha que evoca la partida del gran cineasta, no pasará inadvertida en México, un país al que consideraba suyo y al que supo rendirle honores en sus películas.
La Casa Buñuel en México, con el apoyo del Instituto de Cinematografía de Artes Visuales (ICAA), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Embajada de España de México, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) y la Cineteca Nacional han diseñado una serie de actividades a desarrollarse para honrar la memoria del llamado genio de Calanda.
La casa de la calle Félix Cueva 27, en la Colonia del Valle, donde Buñuel vivió entre 1952 y 1983, ha sido recuperada por las autoridades de la cultura nacional, para crear un centro iberoamericano de fomento a la creación cinematográfica.
Por otro lado, el 29 de julio en la Casa Buñuel en México darán inicio los talleres “Curaduría de cine”, con Garbiñe Ortega (programadora española de cine) y “El cine como espejo”, que impartirá Jonás Trueba.
La Cineteca Nacional proyectará el mismo 29 una función especial de Él, dirigida por Buñuel en 1953, en la Sala 7 a la 18:00 horas.
La Filmoteca de la UNAM ofrece el ciclo “Buñuel mexicano: 30 años de su fallecimiento”, del 23 de julio al 25 de agosto en la Casa del Lago y el Cinematógrafo del Chopo, una retrospectiva de los filmes que documentan su paso por el cine mexicano durante las décadas de los ‘40 y ’50.
Del 31 de julio al 2 de agosto se proyectarán Él y los documentales Buñuel (Rafael Cortés, 1984) y El último guión (Javier Espada/Gaizka Urresti, 2008).





