Danza tradicional de "negros y diablos" permanece pese a modernidad

15/09/2013 - 10:38 am

Teopisca, Chis., 15 Sep. (Notimex).- La modernidad, los nuevos medios de comunicación y la tecnología no han interrumpido una tradición centenaria, que es el baile de los "negros y los diablos", comentó el cronista de la ciudad, Martín Zuñiga Zúñiga.

Explicó que este baile se escenifica durante la "novena" de la Virgen de La Merced en esta ciudad de los Altos de Chiapas.

Esta tradición, dijo, nació en 1920 con el fin de que los jóvenes se divirtieran bailando por las calles, "su única misión es bailar para divertirse y como devoción a la Virgen".

"El hombre trataba de ponerse una bata de color negro y él hacía su máscara de cartón y ocultaba su cara y ya aparecía listo para danzar en las calles regularmente por las noches", recordó

Refirió que antes, como no había luz eléctrica, se hacía con luminarias hechas con leña de ocote que se colocaban en las esquinas.

Allí bailaban con música tradicional de tambor y pito, y luego fue cambiando por música de guitarras y fue hasta 1950 cuando los "negros" danzaban con música de marimba.

"Esto se hace en la novena de la virgen de La Merced; se anuncia el 13 de septiembre hasta la fiesta, que es el 24, aunque también bailan ocho días después como despedida, en lo que se le llama la octava" agregó.

Esta fiesta se ha ido practicando de manera ininterrumpida y han habido cambios, como por ejemplo en los vestidos y máscaras "y ahora ya está el personaje del diablo que se viste con una zalea negra de borrego y se pone encima una cornamenta de venado y se amarra una cinta negra".

Este personaje, continuó, lleva una cadena gruesa en las manos como señal para la gente que se amontona donde van a bailar los "negros" y va pegando cerca de los pies para abrir paso para los bailarines.

Para las gentes de otros lugares que no conocen la costumbre al ver el diablo su presencia les causa temor, "causa miedo, y a veces se esconden, pero también tiene mucho que ver con el sentido espiritual, y por eso estas tradiciones tiene reconocimiento de la iglesia, aunque antes fueron condenadas", comentó el cronista.

Expuso que otro cambio es que "los negros" se visten de viejitos y van platicando, "y la gente se divierte mucho, llena las calles para ver esta práctica que aprecia".

Don Martín afirmó que hay motivos de más para darse cuenta de que la tradición se fortalece, principalmente por la intervención de los jóvenes.

Incluso, desde hace dos años también participan las mujeres "se disfrazan muy atractivas y llaman la atención con sus bailes. Pero la principal razón es por el tema de la igualdad de géneros".

Reiteró que la tradición es para mostrar su devoción a la virgen de La Merced, que según datos históricos desde su aparición, libera, consuela y protege a todos los que se encuentran privados de su libertad.

 

 

Redacción/SinEmbargo

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