En el municipio de Aquila, en la costa michoacana, a varios kilómetros de la cabecera municipal, surgió recientemente el grupo de autodefensa “Por un Aquila Libre”, después de que sus dirigentes fueron amenazados por el crimen organizado que opera en la región. La presión y las amenazas llegaron con el apoyo de más de 150 policías federales que arribaron al municipio. Los comuneros se refugiaron en los cerros de la región, ya que el ejército mexicano los quería desarmar como condición “para que el gobierno pudiera ayudarlos”. Los comuneros advirtieron: “No dejaremos las armas ni nuestras camisas del grupo de autodefensa”. (SinEmbargo/Juan José Estrada Serafín)