
Ciudad de México, 9 de octubre (SinEmbargo).– La fusión nuclear se produce cuando los núcleos de dos o más átomos se combinan y liberan de energía. Esto se da de manera natural en el Sol y las otras estrellas que convierten esta energía a la luz, aunque dicho fenómeno también se presenta en las bombas de hidrógeno. Sin embargo todo el poder destructivo que se emplea en el armamento nuclear, podría ahora llevar al ser humano a Marte en sólo 90 días, según científicos de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA).
A pesar de que en los últimos días se ha hablado de las consecuencias directas del cierre de gobierno de Estados Unidos para la investigación científica, especialmente en el ramo de la exploración espacial, la NASA trabaja en un cohete que podría llevar a los astronautas al Planeta Rojo en poco menos de tres meses.
De esta manera, enviar astronautas a Marte a bordo de una nave espacial alimentada por la fusión nuclear se trata de un proyecto totalmente alcanzable, afirman los especialistas de la agencia espacial, quienes hacen especial énfasis en mencionar que no se trata de un "sueño de ciencia ficción", publicó Space.
Los científicos señalan que la física detrás de un cohete de este tipo ya se demostró en el laboratorio y que en unas cuantas décadas más uno de estos aparatos realizará viajes de 90 días al Planeta Rojo.
Anteriormente se había mencionado que el proyecto que se valdrá de la tecnología nuclear para alimentar una nave tripulada a una velocidad de 320 mil kilómetros por hora podría estar lista para volar dentro de siete años.

Sin embargo, el desarrollo de este sistema de propulsión, cuyo fin es llevar al ser humano hasta Marte, podría cumplir su cometido hasta mediados de la década de 2030. Por lo que la NASA llegó a un acuerdo con la compañía MSNW para desarrollar este tipo de aparatos.
Por tal motivo, bajo el mando de Anthony Pancotti, los investigadores diseñando actualmente este cohete en torno a una posible misión tripulada de Marte que duraría un total de 210 días que podrían estar divididos de la siguiente manera: 83 días para el viaje, 30 días en la superficie del planeta rojo y 97 días para volver a la Tierra.
"Sentimos que se ha definido un buen problema, una muy buena misión, y estamos enfocados e el dispositivo de fusión para adaptarse a esta misión", dijo Pancotti.
Actualmente, empleando los sistemas tradicionales de propulsión química, un viaje a Marte de ida y vuelta dura aproximadamente 500 días. Sin embargo, pasar todo este tiempo en el espacio representa riesgos graves para la salud de los astronautas, los cuales se verían expuestos a gran cantidad de radiación y, por otra parte, tendrían que ejercitarse mucho para contrarrestar la pérdida de masa en músculos y huesos debido a la ausencia de gravedad.
Así, mediante un motor de fusión, se podría reducir un viaje de ida y vuelta a Marte, minimizando también la inversión económica y los riesgos de salud de la tripulación debidos a la radiación, que para un astronauta en una misión equivalen a aproximadamente 33 mil radiografías de tórax utilizando los motores actuales.
Por esta razón, con los nuevos motores, estos tiempos de vuelo se verían reducidos considerablemente, con lo cual también serían mucho menos los peligros para la salud de la tripulación.
"No hay ninguna razón para dudar de la viabilidad de este concepto". "Este es probablemente el sistema más simple y directo y de más bajo coste que se pueda imaginar", concluyó Pancotti.




