
Ciudad de México, 6 de enero (SinEmbargo).- Usualmente se atribuye la causa de las enfermedades mentales al entorno, con algunos raros casos de origen genético, sin embargo, la vanguardia de la patología molecular está derribando ese paradigma al mostrar hasta qué punto el entorno actúa a través de los genes.
De esta manera, científicos japoneses revelaron que los transposones, o genes saltarines que cambian de posición en el genoma en las células precursoras de las neuronas, son una causa mayor de la esquizofrenia.
Los retrotransposones son secuencias cortas de ácido desoxirribonucleico (ADN) que se amplifican de manera autónoma en un genoma y se mueven alrededor de él. Una clase de retrotransposones es la llamada Largos Intercalados Elementos Nucleares (LINE, por sus siglas en inglés) que se cree que pueden hallarse en el origen de una serie de trastornos y enfermedades como el cáncer.
En un estudio realizado por un equipo de científicos japoneses del departamento de Psiquiatría Molecular de la Universidad de Tokio, dirigidos por Kazuya Iwamoto, de la Universidad de Tokio, y Tadafumi Kato, del Instituto de Ciencias del Cerebro RIKEN, reveló que los retrotransposones LINE-1 o L1 son anormalmente abundantes en el cerebro de los pacientes con esquizofrenia, según dio a conocer la revista Neuron.
Así, los especialistas, presentan en la publicación una referencia en el campo, una investigación del cerebro de 48 pacientes de esquizofrenia y 47 personas control, complementada con estudios genómicos, experimentos en células madre derivadas de pacientes y comprobaciones en modelos animales como ratones y macacos.
De esta manera, todos los resultados apuntan a la conclusión de que existe un claro incremento de los sucesos de transposición en las neuronas, o las células precursoras de las neuronas, en el córtex cerebral prefrontal —la parte más anterior del cerebro, y la que ha experimentado un mayor crecimiento durante la evolución humana— de los pacientes con esquizofrenia, o los modelos celulares o animales basados en ellos, publicó el diario español El País.

"Nuestros resultados sugieren firmemente que el aumento anormal de retrotransposones de LINE-1 en las neuronas, desencadenada por factores ambientales y/o combinados con un factor de riesgo genético, juega un papel decisivo en la esquizofrenia", manifestó el equipo dirigido por los doctores Iwamoto y Kato.
Los autores del estudio explican que los transposones generan una variedad neuronal durante el desarrollo normal y que su excesiva movilidad puede deberse a causas hereditarias, sin descartar que también influya el entorno.
De acuerdo con los científicos nipones, la aparición de la esquizofrenia se debe a que los transposones se insertan cerca de genes esenciales para el desarrollo y el funcionamiento del cerebro. De este modo no sólo alteran su actividad, sino también la forma en que responden al entorno.
El descubrimiento de los transposones, o elementos móviles de ADN, por Bárbara McClintock fue uno de los hitos de la biología del siglo pasado, al demostrar más allá de toda duda razonable, ante el escepticismo general, que los genes -la base de datos biológica que había definido Mendel- pudieran moverse y saltar por los cromosomas.
Por su parte, el estudio japonés no estaba dirigido específicamente a la esquizofrenia; los autores también examinaron tejidos cerebrales obtenidos de pacientes de trastorno bipolar y depresión grave, en un intento general de asociar las principales enfermedades mentales con unas altas tasas de transposición.
Sin embargo, los resultados, sólo resultaron ser significativos en el caso de la esquizofrenia. No obstante, los científicos fueron capaces de demostrar el efecto de ciertos factores del entorno, de los que se sabe que aumentan el riesgo de esquizofrenia en una variedad de situaciones, sobre todo en los periodos perinatales y neonatales, con unas altas tasas de movilidad del transposón L1.




