¿Deprimido y con gatos? Las mordeduras pueden estar ligadas y las mujeres serían las más afectadas, según estudio

20/02/2014 - 1:30 am

La inexplicable relacióin entre las mordeduras de gato y la depresión fue encontrada principalmente en mujeres. Foto: EFE
La inexplicable relacióin entre las mordeduras de gato y la depresión fue encontrada principalmente en mujeres. Foto: EFE

Ciudad de México, 20 de febrero (SinEmbargo).– Existe evidencia sustancial que sugiere que tener mascotas supone múltiples beneficios para la salud, tanto físicos como mentales. Sin embargo, ¿qué pasa si un gato te muerde? Técnicamente las posibilidades de que algo malo pueda ocurrir, salvo el escozor producido por la cicatrización, son mínimas.

Recientemente, un grupo de investigadores acaban de encontrar una extraña relación entre las mordeduras de estos felinos caseros y la depresión.

Después de indagar en los registros de salud de 1.3 millones de personas mayores de 10 años, los investigadores encontraron que más del 41% de las personas que se habían presentado a los hospitales con mordeduras de gato también fueron tratados por depresión en algún momento. Por otra parte, el 86% de las personas que habían sido mordidas tanto y tenían diagnóstico de depresión eran mujeres. Por lo tanto, es bastante probable que una mujer que haya sido mordida por un gato tiene casi un 50% de posibilidades de que se le diagnostique depresión en algún momento, sugiere el estudio.

Sin duda se trata de un desconcertante hallazgo. De ahí que los investigadores se pregunten qué está pasando en este caso. No obstante, aunque de momento no haya respuestas, sí existen algunas conjeturas, según publicó PLOS ONE.

Es así que, para empezar, existe la posibilidad de aquellas personas deprimidas sean más dadas a tener gatos y, por lo tanto, más expuestos a las mordeduras de sus compañeros peludos.

Por otra parte, se ha demostrado que la tenencia de mascotas reduce la presión arterial elevada causada por el estrés mental, e incluso resulta mejor que los medicamentos antihipertensivos. Asimismo, las mascotas también pueden proporcionar apoyo social sustancial, tal como lo dio a conocer un estudio realizado en Suiza, el cual informó de que entre las personas que viven solas, los gatos podrían mejorar su estado de ánimo. Tomando esto en cuenta, puede ser que las personas con depresión, especialmente las mujeres, tengan más probabilidades de poseer gatos con el fin de sentirse acompañadas.

La conjetura más aceptada por los investigadores fue la de asociar la soledad con la preferencia por los gatos. Foto: EFE
La conjetura más aceptada por los investigadores fue la de asociar la soledad con la preferencia por los gatos. Foto: EFE

De igual manera, también es posible que las personas deprimidas actúen de una manera en particular que haga que sus gatos los muerdan más. Esto debido a que algunos animales pueden morder en respuesta a los cambios de estado o el nivel de capacidad de respuesta mental de sus dueños.

Lo anterior se explica, con los individuos deprimidos, los cuales tienden a ofrecer menor contacto visual, comparado con aquellos que no se encuentran pasando por un episodio similar. También, muchos animales –como perros, caballos y cerdos, además de los gatos– son conocidos por responder a las señales sociales de los humanos, tales como gestos y ademanes. Incluso

Sin embargo, tal vez la posibilidad "más interesante" en cuanto a la relación de la depresión con las mordeduras de gatos es es que los dueños de estos son más propensos a ser infectados con el parásito Toxoplasma gondii. Así, los estudios sugieren que el protozoo transportado por los gatos, que se transmite en las heces, puede causar cambios en el cerebro de los seres humanos que infecta, publicó el sitio Popular Science.

De esta forma, las infecciones por este parásito se han asociado con violencia autoinfligida, así como el aumento de las tasas de suicidio en las mujeres. También se ha sugerido que las citoquinas inflamatorias liberadas en el cerebro durante una infección por T. gondii pueden ser la causa de la depresión en algunos pacientes.

No obstante, esto no debe significar un estigma para los felinos caseros, puesto que el mismo parásito se ha encontrado en otros animales, como en las ballenas beluga, lo que sin duda tiene serias implicaciones para los inuit, que se alimentan de ellas.

No obstante, aún está lejana una razón que clarifique el nexo entre las mordeduras gatunas y la depresión. En cualquier caso, los científicos afirman que puede tener sentido fichar a aquellas víctimas de depresión por mordeduras de gato, especialmente a las mujeres.

Redacción/SinEmbargo

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