
Ciudad de México, 16 de abril (SinEmbargo).– Un seminarista chihuahuense, identificado como Samuel Gustavo Gómez Veleta, fue secuestrado y asesinado a balazos por varios desconocidos que lo privaron de su libertad en la comunidad de San Ignacio, del municipio de Aldama.
El cuerpo del joven de 21 años fue encontrado en las inmediaciones del autódromo de Aldama el pasado lunes, según reportaron las autoridades.
De acuerdo con el Diario de Juárez, el arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, anunció al inicio de la Misa Crismal de este lunes que el seminarista había sido “sustraído de su libertad, ha sido capturado, ha sido secuestrado” e hizo un llamado a los captores a tener bondad y misericordia y que lo entregaran.
“Que sientan por un momento la valuación de su alma, que sepan que Dios los perdona si se arrepienten. Hago un llamado a los padres de estos captores, pídanles que lo dejen en libertad, a ustedes les pueden hacer caso estos captores”, dijo. Sin embargo, horas después fue encontrado el cadáver del seminarista.
El diario fronterizo relata que más tarde, al terminar la eucaristía, el mismo arzobispo comunicó con voz entrecortada que el joven estaba muerto, lo que ocasionó que en toda la Catedral se escuchara un lamento y algunos de los religiosos rompieran en llanto.
Las autoridades informaron que el móvil de homicidio fue el robo de su auto, un Ford Fusion blanco modelo 2006, mismo que ya fue recuperado por la Policía. Además se reportó que dos de los presuntos responsables ya se encuentran detenidos y al parecer falta un tercer involucrado.
Los detenidos son investigados con relación a un atraco y violación de una mujer que ocurrió el domingo pasado en el Bosque de Aldama, según se dio a conocer de manera extraoficial.
Samuel fue enviado a la comunidad de San Ignacio a su apostolado y la noche del pasado sábado, minutos después de las 23:00 horas, fue visto por última vez cuando se retiró de un domicilio. El domingo por la mañana no acudió a desayunar a la casa de una familia, por lo que reportaron el hecho al párroco de San Jerónimo, Salvador Campos, quien a su vez interpuso la denuncia correspondiente.
Desde el domingo inició su búsqueda, pero fue el lunes en la mañana cuando finalmente agentes de la Policía estatal lo encontraron sin vida.
La Policía acudió a la casa donde habitaba el seminarista y notó que un vidrio de una ventana estaba quebrado y el interior en desorden, sin embargo, se encontraba en el lugar un teléfono celular y una computadora, pero no el vehículo.
Samuel pertenecía a la parroquia de la Divina Providencia y fue uno de los 21 jóvenes que en julio de 2012 fue aceptado en el Seminario y el domingo 25 de noviembre del mismo año le fue impuesta su sotana.
Durante el año escolar 2012-2013 residió en el Seminario del Sagrado Corazón de Jesús.




