Saltillo, 21 May. (Notimex).- En la región sureste de la entidad, los museos son visitados por miles de personas al año, entre ellos destacan el Museo del Desierto, con esqueletos de un tiranosaurio rex y un hadrosaurio, además de los museos de las Momias, de las Aves y de la Katrina.
El Museo del Desierto es uno de los principales espacios culturales que presenta en sus cuatro pabellones la evolución de la biodiversidad del noreste del país.
Asimismo, los rasgos del ecosistema, en su paso por más de 65 millones de años, su conformación como desierto y la presencia e intervención del hombre en el entorno.
Entre sus atractivos destacan los esqueletos de un tiranosaurio rex y un hadrosaurio o Velafrons coahuilensis, especie descubierta en suelo coahuilense, así como más de 400 especies de cactáceas y las réplicas de fósiles que ayudan a comprender la extinción de los dinosaurios y otras especies.
En el área paleontológica en esta región existen otros espacios como el Museo Paleontológico de Rincón Colorado y el Museo de Historia Atlahuaco.
Por otro lado, si el interés se concentra en valorar los recursos naturales actuales y la preservación de las especies, el Museo de las Aves de México atrae a miles de visitantes al año por ser el único en el país con una colección conforma el 75 por ciento de la avifauna nacional.
Actualmente, el Museo de las Aves de México se encuentra en la remodelación de su museografía con el propósito de que consolidarse como uno de los principales recintos de la capital del estado, lugar que ha ocupado desde su fundación.
Estos recintos forman parte de los museos instalados en las cinco regiones del estado, que impulsan un abundante patrimonio histórico para preservar los valores culturales y artísticos que forjan la identidad de los coahuilenses, de acuerdo con la Secretaría de Turismo estatal.
Destacan las colecciones de vestigios paleontológicos, históricos y culturales que albergan los 60 recintos que integran la Red Estatal de Museos.
Saltillo, la ciudad más importante de la región sureste, posee el título de “La Ciudad de los Museos” con 30 sitios que condensan historia, arte, paleontología y ciencia en sus acervos.
Las tradiciones albergadas en los Museos del Sarape y Trajes Típicos, de las Leyendas y de la Cultura Taurina, se fusionan con la muestra artística expuesta en las salas de los Museos de las Artes Gráficas, Rubén Herrera y la Pinacoteca del Ateneo Fuente.
De la misma forma, el conocimiento científico que promueve el Museo del Giroscopio, unido a la comprensión de las especies que habitaron este territorio hace millones de años que desarrolla el
Con cinco años de convertir la verbena popular de “La Calavera Garbancera”, de José Guadalupe Posada, en un símbolo triunfante de la preservación del folclor del Día de Muertos, el Museo de la Katrina ofrece un recorrido por los colores y mitos de la fiesta mexicana, así como por la gastronomía mexicana que se deleita con un chocolate caliente y una pieza de pan de muerto.
A kilómetros de la frontera con Estados Unidos, tesoros milenarios que reflejan el espíritu de las tribus nómadas permanecen en las salas de exposición de tres recintos o bastiones de la cultura de la Región Norte del estado.
Localizado en la antigua estación del ferrocarril de Acuña en un edificio construido en 1960 y conformado por donaciones particulares, el Museo José Ángel Villarreal refleja la importancia de un patrimonio cultural consolidado por la comunidad para mostrar el característico ímpetu de su gente heredado de las tribus nómadas.
Siguiendo los límites con la línea fronteriza y a menos de 140 kilómetros de distancia, el Museo Centro Cultural Guerrero, en el municipio del mismo nombre, exhibe una réplica del sabinosaurio, una especie de Kritosaurus o “pico de pato” que vivió a finales del periodo cretácico y que fue descubierto en territorio coahuilense en 2001.
Otro de los municipios de esta región que también acoge tradición y cultura es el Pueblo Mágico de Cuatrociénegas.
En su Centro Histórico, destaca la casa que vio nacer a Venustiano Carranza como un atractivo cultural y turístico, recinto que alberga la vida y genealogía del primer jefe del Ejército Mexicano.
Dividida en etapas que abordan el nacimiento, desarrollo, matrimonio, muerte y carrera política del “Varón de Cuatrociénegas”, junto a su levantamiento armado en aras del constitucionalismo; la colección cuenta con armamento, sables, las características casacas que vestía Carranza y sus condecoraciones militares.
En el municipio de Ocampo, la vida desértica de pueblos indígenas como los irritilas, coahuiltecas y tobosos, entre otros, se muestra como una joya que representa las raíces de Coahuila.
Pinturas rupestres, amonites y otro tipo de vestigios prehistóricos, el Museo de Ocampo permite profundizar en la vida desértica que se preserva gracias a los pobladores, ya que también funge como archivo municipal.
Además, con más de 16 museos en los municipios de Matamoros, Francisco I. Madero, San Pedro de las Colonias, Viesca y Torreón, la Región Laguna es la segunda zona del estado con más infraestructura cultural y promoción del turismo a través de las colecciones que llegan a sus galerías y salas de exposición temporal.
Sobresale de manera significativa el Museo Arocena, que cuenta con instalaciones modernas para integrar una museografía clásica que aborda el arte contemporáneo, europeo, novohispano y regional, a la par de atractivas exposiciones de historia de la región Laguna y de México.
Un mayor contraste puede encontrarse en la Galería del Deporte Lagunero, única en el estado por ser un espacio que conjuga el arte visual y la afición al deporte.
Esta galería reúne anualmente a más de 12 mil visitantes para que conozcan los logros obtenidos por los equipos deportivos de Torreón a un siglo de su fundación.
Por otra parte, la figura de Francisco I. Madero es reconocida y laureada desde el Museo Madero, Centenario de la Revolución, en el municipio de San Pedro de las Colonias.
Compuesta por objetos y piezas que muestran la infancia, juventud, edad adulta y su preparación para lanzar el Plan de San Luis e iniciar con la Revolución Mexicana, la museografía de este recinto se divide en tres áreas para hacer el recorrido por la vida de Madero de forma lúdica.




