Los seis activistas de Greenpeace México quedan libres tras desplegar manta contra EPN en edificio de Pemex

10/06/2014 - 6:02 pm

Activista de Greenpeace podría enfrentar una pena de 10 años por el supuesto allanamiento  de un edificio de Pemex. Foto: Twitter @greenpeacemx
Activista de Greenpeace podría enfrentar una pena de 10 años por el supuesto allanamiento de un edificio de Pemex. Foto: Twitter @greenpeacemx

Ciudad de México, 10 de junio (SinEmbargo).- Los seis activistas de Greenpeace México, quedaron libres de cargos frente a las acusaciones de “daños” y “allanamiento de morada” que Petróleos Mexicanos (Pemex) había formulado en contra de ellos, luego de su participación en una manifestación pacífica en el puerto de Veracruz, el pasado 1 de marzo, en la que exigieron energías renovables en las leyes secundarias de la Reforma Energética.

Los activistas se manifestaron en la torre de Pemex desde donde desplegaron una manta de 125 metros cuadrados. En un principio, la paraestatal determinó que Rosina  González habría roto una lámpara accidentalmente durante la protesta, lo que pudo llevarla a prisión hasta por 10 años.

Manta en la Torre de Pemex, en el Puerto de Veracruz, por la que demandaron a activista de Greenpeace Foto: Twitter @greenpeacemx
Manta en la Torre de Pemex, en el Puerto de Veracruz, por la que demandaron a activista de Greenpeace Foto: Twitter @greenpeacemx

“Es absurdo que activistas comprometidos con el planeta y con un futuro mejor para el país sean criminalizados por manifestarse pacíficamente en demanda de más energías renovables y un país digno para nuestros hijos y las futuras generaciones”, aseguró Rosina. “Protestar pacíficamente es un derecho, no un delito”, añadió.

Durante tres meses, Greenpeace llamó a Pemex a reconocer que protestar pacíficamente no es un delito y que el supuesto daño a una lámpara no es motivo de persecución. La organización lanzó la campaña “Pemex no nos calla” dirigida al titular de la paraestatal, Emilio Lozoya para demandarle que retirara los cargos contra Rosina. Más de cien mil ciudadanos, personalidades de distintas esferas públicas y decenas de organizaciones se sumaron a esta causa.

Finalmente, la paraestatal se desistió del cargo presentado contra Rosina, una vez que la organización ambientalista pagó el presunto daño al reflector. Más tarde, el juez federal ratificó el dictamen de libertad. Además, desechó los cargos por allanamiento de morada en contra de los seis activistas dado que no fueron comprobados por el Ministerio Público.

Miguel Ángel Soto, vocero de la campaña de Energía y Cambio Climático de Greenpeace aseveró que “como organización siempre asumimos nuestras responsabilidades y así lo dijimos desde el principio. Nunca nos negamos a pagar pero era fundamental que probaran que hubo un daño accidental y que el juicio contra los activistas no era una forma de presión o un intento por acallar la protesta pacífica”.

Con el apoyo de más de 400 personas que hicieron un donativo para ayudar a Rosina, la organización cubrió el monto de más de 78 mil pesos demandado por Pemex para reparar el supuesto daño a la luminaria.

El caso de Rosina ha sido emblemático porque gracias a su trabajo y el de los cinco activistas más, junto con la solidaridad de miles de personas, la exigencia por apostar por un futuro con energías renovables ha tenido un eco de dimensiones extraordinarias.

"Confiamos en que este caso sea un antecedente para que en nuestro país se desista de cualquier intento de criminalizar y encarcelar a los activistas pacíficos", señala el comunicado de Green Peace México.

Redacción/SinEmbargo

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