Ciudad de México, 26 de agosto (SinEmbargo/La Opinión).- Los irlandeses tienen fama de corajudos y para la muestra un botón.
Todo empezó cuando un ciudadano de ese país, de visita en Turquía, abrió un refrigerador y varias botellas de agua cayeron. El hecho no le gustó a algunos, que de inmediato increparon al visitante.
El dueño de la tienda llevó las cosas más lejos al golpearlo con un palo, pero fue una mala idea.
El hombre respondió y en el video que registró las acciones se le ve soportar cualquier tipo de golpeas además de tumbar a golpes a más de uno de los atacantes.
Reportes dice que al final la muchedumbre se quedó con ganas de paliza y el irlandés se fue en calma a su hotel. Quizá nunca más vuelva a Turquía.




