
Ciudad de México, 27 de agosto (SinEmbargo).– Cuando el precio del petróleo internacional se desplomó a un mínimo de seis años este mes, la probable poca demanda de China, un importante consumidor, y la adición de barriles de Irán y Arabia Saudita a un escenario de sobre oferta fueron vistos como los principales sospechosos. Sin embargo, destaca Bloomberg este día, México también influyó a pesar de ser menos central en los mercados mundiales de energía.
Las coberturas petroleras de México, asegura el medio especializado, aceleraron la tendencia a la baja de los precios del crudo.
No obstante, al final de la nota concluye que el país no fue la única fuerza en el juego, "tal vez ni siquiera el más importante". China, documenta, reportó datos económicos más débiles de lo esperado, lo que provocó temores sobre la demanda mundial de petróleo y una venta masiva en los mercados emergentes.
Además, Irán firmó un acuerdo para eliminar las sanciones en materia nuclear y, posteriormente, dijo que aumentaría su producción a "cualquier precio" de este año o principios de 2016. Mientras tanto, Arabia Saudita e Irak han inundado al mercado del petróleo con tasas de producción récord.
Las coberturas petroleras funcionan como un seguro por el cual se paga una prima al momento de su adquisición y en caso de que el precio promedio de la mezcla mexicana observado durante el año se ubique por debajo del precio pactado, se otorga un pago al Gobierno de la República que compensaría la disminución en los ingresos presupuestarios.
Para el 2015, el Gobierno de Enrique Peña Nieto blindó los ingresos petroleros con una cobertura que fijaba el precio mínimo del barril en 76.4 dólares. Para el próximo año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) está renegociando el programa de coberturas petroleras en 48 dólares por barril; es decir 31.6 dólares menos que lo cifra que previó para el año pasado.
"El programa de cobertura despreció los precios del petróleo en los últimos meses", aseguró Adam Longson, analista de Morgan Stanley. Comentario que, dice Bloomberg, hizo eco de una opinión generalizada del mercado de ese sector.
Este programa por sí solo no suele afectar a los precios. Pero en un panorama del mercado a la baja, se puede acelerar la tendencia bajista, de acuerdo con dos personas consultadas por la agencia que en el pasado trabajaron en el acuerdo. Los bancos que actúan en nombre de México tienen que vender más y más futuros para cubrir sus propias posiciones, lo que crea una espiral descendente que impulsa los precios más bajos.
México compra opciones de venta -los contratos que le dan el derecho de vender a un precio y tiempo determinado- de varios bancos de Wall Street, que a su vez venden futuros en el mercado abierto para cubrir sus propias posiciones. La presión de venta de los bancos a su vez ha impulsado a los mercados hasta las coberturas de principios de la década de los 90, agrega el medio.
El país generalmente implementa la compra de coberturas en la segunda mitad del año, a mediados de noviembre. Sin embargo, enfatiza Bloomberg, este año comenzó mucho antes la compra de opciones de venta: desde principios de junio.




