"Yo no soñé nunca con ser famoso y tener dinero. Yo solo quería ser libre. No tener que dar explicaciones. Y creo que, más o menos, eso lo he conseguido", dijo en una canción el español que hoy cumple 63 años.
Hacer una biografía de Sabina es muy complejo. Tantos discos, tantos conciertos, tantas canciones, tantos tequilas. A punto de emprender una gira mundial con su amigo y compatriota Joan Manuel Serrat, a raíz del lanzamiento de nuevo material discográfico.
Tanto amor y desamor en la música de Joaquín, que lo que único podemos hacer es dejar íntegra la biografía que tiene en su sitio oficial, colocar una muy subjetiva selección de videos de sus maravillosas canciones y... brindar por Sabina, ¡salud!.
Cuatro años sin canciones de Joaquín Sabina son muchos años. Para romper este silencio que nos ha dejado durante tanto tiempo más solitarios sin su música, el 17 de noviembre se publica el álbum Vinagre y rosas con 13 nuevas canciones del emblemático autor y cantante. Como adelanto, llega el primer single Tiramisú de limón, una canción con letra de Joaquín Sabina y música de Pereza, que también la ha producido y la ha tocado. Leiva se ha hecho cargo de la batería, bajo, guitarras acústicas y eléctricas, pandereta y coros. Rubén de la guitarra eléctrica y coros. Es la primera vez que Joaquín Sabina y Pereza trabajan juntos en un álbum del cantautor, una unión explosiva para una gran canción, de las que uno no se saca de la cabeza.
“Hice un solo desafinado con las cenizas del amor, las verbenas del pasado gangrenan el corazón” canta Joaquín Sabina en Tiramisú de limón, una canción en medio tiempo que comienza con cierto aire porteño y después aparece bañada por el rock, con un sonido compacto y potente, enriquecida con el acordeón de César Pop y unos coros en los que aparecen Joan Manuel Serrat, Guti, Pancho Varona y Antonio Gª de Diego. Y una letra de esas a las que Joaquín Sabina nos tiene acostumbrados:
“Acórtate la falda nueva, despiértate al oscurecer, túmbate al sol cuando llueva, no desordenes mi taller”.
Tiramisú de limón es el primer single de Vinagre y rosas, un álbum con canciones producidas (excepto Tiramisú de limón y Embustera, con Pereza en la producción) por Antonio Gª de Diego, Pancho Varona y José A. Romero, inseparables colegas, compañeros y equipo músico habitual de Joaquín Sabina. Viudita de Clicquot, Cristales de Bohemia, Parte metereológico, Ay! Carmela, Virgen de la Amargura, Agua pasada, Vinagre y rosas, Embustera, Nombres impropios, Menos dos alas, Crisis, Blues del alambique... Y como bonus track, Violetas para Violeta. Son las canciones de Vinagre y rosas, un álbum que se publica simultáneamente en dos formatos diferentes: en edición Libro-CD con dibujos y textos de Joaquín Sabina y en edición CD estándar.
Coincidiendo con la publicación de Vinagre y rosas el 14 de noviembre, Joaquín Sabina comienza una gira de presentación del álbum, cuyo primer concierto será el 20 de noviembre en el Multiusos Sánchez Paraíso de Salamanca. Las entradas para este concierto se agotaron en cinco días, lo que ha obligado a programar una segunda actuación el 21 de noviembre.
Vinagre y rosas rompe casi un lustro de silencio de Joaquín Sabina y su publicación tiene carácter de acontecimiento. Es el disco más esperado del año y llega el 17 de noviembre con Tiramisú de limón como adelanto y Pereza en el ajo. Sabina, siempre Sabina.
Y nos dieron las diez
loco por conocer, los secretos de su dormitorio
esa noche canté, al piano del amanecer todo mi repertorio.
Y sin embargo
Ni tan arrepentido ni encantado, de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado, tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos, sólo calan los besos
que no has dado, los labios del pecado.
Virgen de la Amargura
Me acuso de morirte sin tu boca, confieso que desde que te has marchado solo bailo en las fiestas donde tocan la musica del vals de los ahorcados
Incluso en estos tiempos
Incluso en estos tiempos veloces como un Cadillac sin frenos, todos los días tienen un minuto en que cierro los ojos y disfruto echándote de menos
Todavía una canción de amor Joaquín Sabina y Andrés Calamaro
Se aferra el corazón a lo perdido, los ojos que no ven miran mejor, cantar es disparar contra el olvido vivir sin ti es dormir en la estación
Nube negra de Luis García Montero
Cuando despierto y voto por el miedo de hoy, cuando soy lo que soy en un espejo roto, cuando cierro la casa porque me siento herido, cuando es tiempo perdido preguntarme qué pasa
Ganas de
Y por las calles va solo el corazón sin un mal beso que llevarse a la boca y sopla el viento frío de la humillación envileciendo cada cuerpo que toca
Ahora que
Ahora que está tan lejos el olvido, ahora que me perfumo cada día, ahora que, sin saber, hemos sabido querernos como es debido, sin querernos todavía
Agua pasada
Lo malo del después son los despojos que embalsaman los pájaros del sueño, los móviles que insultan con los ojos, el sistole sin diástole ni dueño
Seis tequilas
Me falta una mujer, me sobran seis tequilas, no ver para querer, malditas sean las pilas que me hacen trasnochar echándonos de menos, echándome de más, almíbar y centeno
Pastillas para no soñar
Y si protesta el corazón en la farmacia puedes preguntar: ¿Tienen pastillas para no soñar?
Eclipse de mar
Nada decía el programa de hoy de este eclipse de mar, de este salto mortal, de tu voz tiritando en la cinta del contestador, de la manchas que deja el olvido a través del colchón





