De acuerdo con testimonios de familiares reproducidos por la prensa local, el pasado sábado los campesinos salieron del ejido Nacimiento de Arroyo Grande en el municipio de Las Choapas, Veracruz, para trabajar en el campo y después irían a cazar armadillos y conejos.

Ciudad de México, 26 de febrero (SinEmbargo).– Familiares de cuatro campesinos desaparecidos desde hace siete días en el municipio de Las Choapas, Veracruz, piden la intervención de la Gendarmería Nacional para que realicen un operativo de búsqueda por la zona serrana pues se presume que las víctimas fueron secuestradas por sujetos armados.
De acuerdo con testimonios de familiares reproducidos por la prensa local, el pasado sábado los campesinos salieron del ejido Nacimiento de Arroyo Grande en el municipio de Las Choapas para trabajar en el campo y después irían a cazar armadillos y conejos.
El domingo los perros de cacería llegaron solos al municipio.
Las familias de los desaparecidos refieren que en un ejido vecino les indicaron que presuntamente sujetos armados se los habían llevado.
Tras conocer la noticia, elementos del Ejército mexicano se sumaron a la búsqueda en la zona serrana sin obtener resultados.
Los familiares piden la intervención de la policía federal como se hizo en Tierra Blanca con los cinco jóvenes que desaparecieron.
También amenazaron con tomar carreteras del sur de Veracruz si las autoridades no agilizan la búsqueda de sus familiares.
Las víctimas de la desaparición son Felipe Contreras Torres, de 46 años, y sus hijos, Jesús y Gustavo Contreras Torres, de 22 y 23 años, y Venancio Contreras Gonzalez, de 35 años.
Los habitantes del ejido Nacimiento han formado grupos para recorrer los ejidos cercanos como son Lázaro Cárdenas, Mañanitas, Plan de Iguala y la colonia agrícola Ricardo Flores Magón, pero su búsqueda ha sido infructuosa.
Esta semana, el informe anual de Amnistía Internacional (AI) 2015 reveló que los atropellos a los derechos humanos en México se agravaron en comparación con un año atrás. La organización sostuvo que la política del Gobierno federal de no reconocer la crisis derivó en que el país sea junto con Venezuela, el más atrasado en la región en materia de derechos humanos.
“En Latinoamérica hay dos países que nos preocupan y que resaltamos, uno es México y el otro es Venezuela. También, a nivel mundial México es uno de ellos. Estaría en la lista de los 20 donde más atención se necesita”, dijo el director de Amnistía Internacional México, Perseo Quiroz Rendón.
Amnistía dijo que en México se mantiene la impunidad por delitos como la tortura, las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales. Y que existen poblaciones vulnerables, entre ellas las mujeres, las comunidades indígenas y los migrantes, al tiempo que las amenazas a la prensa son constantes.
De acuerdo con el informe, el Estado no sólo ha sido incapaz de proteger a los mexicanos de la violencia, sino que, en algunos casos, ha sido coparticipe de los atropellos a los derechos humanos de la población a través de las fuerzas de seguridad pública.
“En algunas partes de la república, las fronteras entre lo que son las fuerzas y el crimen organizado son muy borrosas. Una política como esta, de mano dura, lo que te genera son consecuencias de altos índices de tortura”, dijo Quiroz. En México no sólo hay 27 mil desaparecidos, sino que la búsqueda por la justicia tiene amplios rezagos. De acuerdo con AI, las desapariciones, tanto a manos del Estado, como de grupos criminales, son una práctica generalizada.
“Hemos tendido a normalizar varias de las cosas que suceden en este país. Y no hemos entendido que esto en realidad nos afecta a todos”, consideró el director de AI México.
DESAPARECIDOS EN TIERRA BLANCA
Los cinco jóvenes, entre ellos una mujer de 16 años, desaparecieron el lunes 11 de enero después de que policías se los llevaron en la región de Tierra Blanca cuando cargaban gasolina en una estación de servicio, de acuerdo con familiares.
Los jóvenes habían ido a la ciudad de Veracruz a divertirse y regresaban por carretera a su pueblo, Playa Vicente.
Un conocido vio cuándo eran interrogados por los policías y llamó a uno de ellos para ver si todo estaba bien, según el testimonio de los padres. La respuesta fue que no había problema.
Sin embargo, de acuerdo con ese relato, el testigo estuvo observando y vio que se los llevaban en una patrulla y en el automóvil. Los siguió durante un tramo, vio que dejaban la carretera y que se metían por un camino de tierra y alertó a las familias.
Pero ya no se tuvo más noticia sobre su destino. Cámaras de video registraron el paso de la patrulla y el vehículo y el regreso una hora después con menos gente.
De acuerdo con las autoridades, hay indicios de la participación de terceros. Al parecer, los policías los entregaron a algún grupo delictivo. No se sabe el motivo.
El pasado 14 de enero, el Fiscal General del estado, Luis Ángel Bravo Contreras, informó a través de un comunicado que cuatro elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Veracruz fueron detenidos por llevar a cabo la detención de los jóvenes sin que lo reportaran a sus superiores.
La Fiscalía General del Estado (FGE) y la Policía Ministerial de Veracruz informaron que se activaron los protocolos de actuación ministerial para búsqueda y localización de personas y se trasladaron a 40 elementos de la Policía Estatal adscritos al municipio de Tierra Blanca como parte de las investigaciones para dar con el paradero de los jóvenes.
Por este caso, que empieza a ser llamado el Ayotzinapa de Veracruz, han sido detenidos hasta el momento siete policías como probables responsables.





