Ginebra 11 Jul (Notimex).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó hoy la ampliación del acceso a métodos anticonceptivos, en particular para millones de mujeres que viven en países de ingresos medios y bajos.
También se comprometió a acelerar la evaluación de anticonceptivos de calidad ya existentes o nuevos, a fin de aumentar el número de mujeres de los países de ingresos bajos y medios que pueden adquirir una gama más amplia de productos eficaces y seguros, señaló el organismo en un comunicado.
La directora general de la OMS, Margaret Chan, participó este miércoles en la Cumbre de Planificación Familiar que se celebra en Londres, trabajos en los cuales preside un grupo de debate sobre la ampliación del acceso a estos medicamentos y sus alternativas.
El compromiso incluye su apoyo para que la planificación familiar se incorpore en la atención sanitaria básica, y también a examinar de forma sistemática por que todavía hay tantas mujeres sin acceso a la anticoncepción, que definió como derechos esencial, cuando la necesitan.
Precisó que en este derecho es necesario respetar la dignidad de la mujer, proporcionándole opciones de planificación familiar y libertad de elección.
La Cumbre de Londres busca fijar compromisos mundiales políticos, financieros y de prestación de servicios para aumentar en 120 millones de mujeres y niñas de los países más pobres, el número de ellas que en 2020 dispongan de información, servicios y productos anticonceptivos sin coacciones ni discriminaciones.
La OMS considera que se debe ampliar la oferta de opciones de planificación familiar, de modo que todas las mujeres puedan seleccionar un método que atienda sus necesidades.
La OMS va a reforzar la precalificación de productos asequibles y seguros y a potenciar la investigación sobre la eficacia y la seguridad de los anticonceptivos existentes, así como el desarrollo de nuevos productos.
Asimismo será necesario aumentar el número de profesionales sanitarios cualificados capacitados y autorizados para prestar servicios de planificación familiar.
Según el organismo, unos 57 países sufren una “crisis de personal sanitario“, ante lo que propone la redistribución de tareas entre profesionales sanitarios capacitados, de modo que los países puedan ampliar el acceso a los servicios.
Los estados deberán lograr que la planificación familiar sea un componente esencial de los servicios de atención sanitaria dispensados en el periodo prenatal, inmediatamente después del parto o de un aborto, y durante el año siguiente a un parto o aborto.
Además recomienda lograr la disponibilidad y aceptabilidad de métodos de planificación familiar de larga duración o permanentes, como los dispositivos intrauterinos, los implantes anticonceptivos, la vasectomía o la esterilización femenina.
Aconseja también eliminar las restricciones sociales y no médicas al suministro de anticonceptivos a los adolescentes con el fin de contribuir a reducir los embarazos precoces y los riesgos que conllevan para la salud.
Se calcula que en los países en desarrollo hay 222 millones de mujeres y niñas que no quieren embarazarse pero carecen de acceso a los anticonceptivos y a la información y servicios conexos.
La necesidad se agudiza cuando las tasas de mortalidad materna son elevadas.
La OMS calcula que las muertes maternas se podrían reducir en una tercera parte si todas las mujeres que desean evitar embarazos tuvieran acceso a una anticoncepción eficaz, ya que la imposibilidad de acceder al asesoramiento y a los servicios de planificación es frecuente entre las mujeres no casadas, jóvenes, pobres, migrantes y rurales.
Las notas sobre políticas presentadas hoy por la OMS se basan en las recomendaciones de un grupo multidisciplinario de expertos convocados por el organismo.




