Las figuras en miniatura nos remiten casi de manera automática a las casas de muñecas en donde a menudo se repiten escenas sacadas como de cuentos de hadas. Sin embargo, ¿qué ocurriría si en lugar de historias apacibles lo que tuviéramos ante nuestros ojos pareciera como sacado de una pesadilla?
El artista plástico Mark Powell se encargó de crear una serie de dioramas en las que recrea escenas de figuras grotescas, deformes y descarnadas que poco tienen que ver con el amigable mundo de las historias infantiles.
Modelados con silicón y luego pintados para darles profundidad y detalle, las pequeñas figuras que conforman el universo de Powell parecen extraídas de películas gore. A pesar de que predomine el color rosa, podría decirse que no son aptas para personas suceptibles, dado el nivel de violencia que presenta en cada mini escenario.
A pesar de que la violencia sea especulada, no faltará quien se horrorice con las creaciones de este escultor. Sin embargo, de entre todo la sangre y la carne viva que está representada, hay que reconocer antes el alto nivel de técnica de Mark Powell.



















