Los murales surrealistas de Dan Bootlek; figuras antropomórficas, ingravidez y carne expuesta en las paredes

06/12/2012 - 12:00 am

Seres antropomórficos, traslúcidos, que se despojan de sus pieles o se quiebran; esta podría ser la descripción de una composición surrealista. Sin embargo, estamos hablando de obra creada muchas décadas después del movimiento de vanguardia que hiciera famosos a personajes como Magritte, Dalí o Breton.

El ilustrador holandés Daan Botlek crea extraordinarios murales protagonizados por personajes que participan en actividades poco comunes. En sus piezas, que por lo general ocupan muros, desafiar la gravedad (entre otras leyes de la física) es una constante. Aquello que, trasladado a terrenos humanos, podría parecer extraño, atemorizante o simplemente estrafalario, en el mundo de Botlek es, hasta cierto punto, cándido.

Lás líneas gruesas y curvas suaves son el sello distintivo de este artista que intercala su actividad callejera con la intimidad de la ilustración, pero no por eso sus piezas cambian de giro.

Con claras alusiones a M. C. Escher en algunas ocasiones y a Keith Harring en otras, el conjunto de las piezas de Botlek sintetizan lo paradójico y absurdo de los sueños con la frescura y aparente ligereza del pop art. Sin duda, una combinación que invita a la reflexión y, al mismo tiempo, a la mera contemplación sin pretensiones.

Redacción/SinEmbargo

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