ENTREVISTA ¬ La Casa Blanca sabe que las armas de EU matan mexicanos: Pérez Ricart

13/02/2026 - 10:46 am

El autor del libro La violencia vino del Norte señaló que la situación de inseguridad que se vive en México es en parte impulsada por el flujo masivo de armas desde EU.

Ciudad de México, 13 de febrero (SinEmbargo).- Carlos Pérez Ricart, profesor e investigador de la División de Estudios Internacionales del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), afirmó que la Casa Blanca es plenamente consciente del impacto del tráfico de armas hacia México. Según el investigador, aunque Washington sabe que este flujo nutre a grupos criminales y causa miles de muertes anuales, el gobierno estadounidense carece de voluntad política para frenarlo.

En entrevista con Alejandro Páez y Álvaro Delgado en el programa de "Los Periodistas", que se transmite a través del canal de YouTube de SinEmbargo Al Aire, Pérez Ricart habló su nuevo libro, La violencia vino de El Norte, en el cual explica que el problema de la violencia en México no es exclusivamente doméstico, sino un factor transnacional impulsado por el flujo masivo de armas provenientes de Estados Unidos

"Diferentes actores han preferido mirar hacia otro lado sabiendo las consecuencias que eso tiene. Y ahí hay empresarios, ahí hay políticos, está la Casa Blanca, están los gobernadores, están los representantes, están los pequeños manufactureros, todos saben que esta industria termina por matar mexicanos. Todos conocen las consecuencias de esas armas y sin embargo, y así empieza el libro, hay en Estados Unidos desde 2005 una ley, se llama ley placa que lo que dice es no puede haber demandas penales contra la industria armamentista. No existen demandas penales. Bueno, esta ley es impropia de una democracia, es impropia de una república. Eso ocurre todos los días por la negligencia que hay de todos los actores porque no hay interés porque esto cambie".

El académico cuestionó el supuesto interés de Donald Trump por detener el flujo de drogas desde México a Estados Unidos, pues dijo, para lograr esto primero se debe de dejar de armar a los grupos delictivos de nuestro país.

"Un poco lo que estoy diciendo acá es que está en el interés o en el supuesto interés de Estados Unidos acabar con esto. Porque si ellos quieren que dejemos de traficar drogas, fentanilo y cocaína y realmente les preocupa tanto, hay que desmilitarizar los grupos armados para que tengan menos capacidad de hacer. Bueno, si eso no pasa es por algo, y ahí también yo me pregunto, ¿por qué no pasan? ¿Qué intereses perversos siguen habilitando que cuando terminemos esta conversación otra vez 10 armas habrán sido traficadas por algún punto de la frontera entre México y Estados Unidos".

Esta estructura de permisibilidad, explica Pérez Ricart, nace de una mezcla de intereses económicos del Partido Republicano, de sectores del Demócrata y del poderoso lobby de la industria armamentista. Pérez Ricart sostiene que es imposible disociar esta realidad del debate sobre la militarización de la seguridad pública en México. Argumenta que, para avanzar hacia modelos de policía civil, es indispensable desmilitarizar primero al crimen organizado quitándoles su arsenal.

"Si queremos desmilitarizar nuestra seguridad, si queremos avanzar hacia modelos civiles de policía, tenemos que desmilitarizar también al crimen organizado, quitarles las armas de fuego que tiene. Suelen decir muchos en el discurso público que los soldados no están hechos para tareas de seguridad interna y es real. Pero tampoco los policías municipales están hechos y están formados y están entrenados, justamente para atacar a los pequeños grupos paramilitares o grandes grupos paramilitares como el Cártel de Jalisco Nueva Generación".

Esta realidad, según Pérez Ricart, es la columna vertebral de la crisis de seguridad que se vive actualmente en nuestro país.

"La historia que cuento en este libro es que la violencia de nuestro país no se explica, no hay manera de contarla sin el tema de las armas de fuego", afirma con contundencia, señalando que, aunque parezca una obviedad, es una narrativa que no ha sido abordada con la solvencia necesaria.

El Ejército mexicano confirmó lo dicho por NYT respecto a que la mayoría de balas y armas usadas e masacres en México son elaboradas por fábricas de EU.
LA mayoría de las armas decomisadas en México provienen de Estados Unidos. Foto: SSP Michoacán

Pérez Ricart detalló que el origen de la explosión de violencia actual tuvo un punto de quiebre entre 2004 y 2005, cuando se flexibilizó el mercado de armas en Estados Unidos bajo la administración del Presidente George W. Bush.

"Se vuelve más barato producir, se vuelve más fácil vender y explota ese mercado en el año 2005-2006, que tiene como consecuencia que se trafique más armas hacia México. Que los grupos criminales diversifiquen, es decir, gente que solamente se dedicaba a enviar droga comience a ingresar a otro tipo de negocios y que terminen por matar más personas, por herir más personas, por extorsionar".

El académico dijo que para entender cuál es la magnitud del tráfico de armas de Estados Unidos a nuestro país basta con revisar los datos.

"El número más exacto que tenemos, es imposible saberlo, pero el más exacto apunta que son 145 mil armas al año, es como si cada día cruzara la frontera 450 armas. Todos los días durante dos días décadas. 17 armas por hora. Cuando habremos acabado esta conversación, se habrán traficado cuatro, cinco, seis, 10 armas de fuego. Todo el tiempo, sin descanso, sin límite".

Esta realidad se traduce en que el 70 por ciento de los asesinatos en México se cometen con armas de fuego, de las cuales el 75 por ciento provienen directamente del mercado estadounidense.

Finalmente, el investigador hizo un llamado a la acción tanto en la política exterior como en la interna, instando a presionar a Estados Unidos para que se convierta en "un país normal" con controles donde no sea posible que una sola persona trafique cientos de armas al año. Por el lado mexicano, lamenta que, tras dos décadas de conflicto, el Estado no haya logrado consolidar una burocracia especializada en balística y control de armas.

"Hemos hecho cosas mal, no funcionan las fiscalías, el Estado mexicano ha fallado. Pero no ha fallado tanto como para tener el resultado de la violencia que tenemos hoy en nuestro país. Eso explica por la frontera y por las armas que vienen y por las drogas que van. Eso tiene que terminar".

Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez

Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez

Lo dice el reportero