La tecnología sin duda nos hace la vida más sencilla a todos. Y uno de los avances tecnológicos, entre la lista de los 10 más innovadores de este año, publicada recientemente por la revista mensual del Massachusetts Institute of Technology (MIT), se encuentran los relojes inteligentes.
Los desarrolladores del reloj Pebble se dieron cuenta que el teléfono móvil es más útil si no tienes que sacarlo de tu bolsillo.
Erick Migicovsky no quería en realidad una “computadora de pulsera” cuando concibió por primera vez lo que se convertiría en el reloj inteligente Pebble hace cinco años, como un estudiante de diseño industrial en la Universidad de Tecnología Delft en Holanda, sólo quería una forma de utilizar su smartphone sin chocar mientras iba en su bicicleta. “Pensé en crear un reloj que tomara información de mi teléfono”, declara el canadiense al MIT de 26 años. “Terminé construyendo un prototipo en mi dormitorio”.
Ahora Migicovsky envía 85,000 relojes Pebble a sus ansiosos clientes quienes no quieren sacar un objeto de sus bolsillos solamente para checar su correo o para ver la predicción del clima. Pebble utiliza Bluetooth para contectarse inhalámbricamente a un iPhone o a un teléfono con Android y despliega notificaciones de mensajes y otros datos simples elegidos por el usuario sobre su pequeña pantalla de LCD en blanco y negro. En Abril de 2012 utilizando la plataforma en línea de pago voluntario, Migicovsky pedía 100 mil dólares para ayudar a introducir a Pebble al mercado, cinco semanas después había acumulado más de 10 millones, haciendo la campaña de Kickstarter más redituable de la historia. De pronto, los relojes inteligentes son hoy una categoría de producto real: Sony entró al mercado el año pasado, Samsung está a punto de hacerlo y parece que Apple hará lo mismo.
A pesar de que el reloj Pebble de 150 dólares puede utilizarse para controlar una lista de múica o correr aplicaciones simples como RunKeeper, un programa de entrenamiento basado en la nube, Migicovsky y su equipo diseñaron con toda intención el reloj para que haga tan poco como sea posible dejando las aplicaciones más complicadas a los teléfonos móviles. El énfasis de este invento es: "echarle un ojo", lo que permea casi todos los aspectos de su diseño. La pantalla en blanco y negro, por ejemplo, puede ser leída bajo el rayo del sol y muestra el contenido persistentemente sin tener que decirle que vaya a un modo de “dormir” para conservar la batería como sucede con las pantallas de touchscreen o de color.
Estos relojes llegan al mercado unos meses antes de Google Glass, que es otro intento de solucionar el problema que Pebble atiende, es decir, que “interactuar con nuestros teléfonos exige cierta atención adicional que no debería ser”, dice Mark Rolston, jefe creativo de Frog Design. Pero Google Glass intentará reemplazar de golpe, el smarthphone al combinar un computador y un monitor en su dispositivo. De modo que los usuarios del eyeglass puedan “aumentar” su visión del mundo con datos. Esto se alinea con nuestra predicción de la llegada de la computación para vestir, pero es fácil ver que la idea del Pebble es mucho más popular en estos momentos. Al hacer uso de un reloj de pulsera -un accesorio clásico-, Pebble está tratando de encajar en las normas sociales ampliamente aceptadas en lugar de crear unas nuevas.
Fuente: Información retomada del MIT Thecnology Review







