
Por Luz Peralta Sánchez, dpa
Ciudad de México, 19 julio (Sin Embargo).- Una casa republicana de 1898 en Lima alberga una serie de imágenes que escapa a la velocidad del flash e inmortaliza la historia de un Perú que, a pesar de las brechas y conflictos, renace y destaca su diversidad cultural.
En este recinto, en el marco de su primer aniversario, la Asociación Mario Testino (MATE), del famoso fotógrafo peruano, lleva con orgullo la tarea de promover las artes en el país y la de tener permanentemente la obra de su fundador.
"Esto nace con la finalidad de apoyar la internacionalización del arte y la cultura peruana, y además con la de convertir la casa en el único espacio en el mundo donde los visitantes y vecinos de Lima puedan apreciar siempre la obra de Mario", declaró a dpa la directora de MATE, Martha Zegarra.
En ese sentido, después de varias exposiciones desarrolladas en centros del arte mundial, el fotógrafo de la realeza británica y de las figuras cumbre del jet set internacional decidió regresar a sus raíces y desarrollar el proyecto que él mismo define como el más ambicioso, íntimo y personal.
LA MUESTRA ALTA MODA
El año pasado, llevó a cabo la muestra Todo o nada, una serie de 54 de sus fotografías en gran formato, en las que aparecen desde modelos de alta costura hasta la desnudez de figuras como Kate Moss, Giselle Bündchen, Demi Moore, Gwyneth Paltrow o Kate Winslet y que transcurrió entre julio y diciembre de 2012.
Ahora, desde abril, Testino presenta en su asociación la muestra Alta Moda, una serie de 27 fotografías que tomó en la ciudad de Cusco durante un periodo de cuatro años (2007-2011).
La sede de MATE, la organización de Testino, se ubica en una casona de estilo republicano del siglo XIX en una de las zonas más tradicionales del distrito bohemio de Barranco.
El local de techos altos y grandes ventanas tiene siete salas de exhibición, dos salones que rodean un patio interior, y además cuenta con un café y una bodega.

"Crear esta obra ha sido un proyecto personal muy especial, no sólo porque exploro la herencia de mi país y el impacto que está teniendo mundialmente, sino que además, a través de esta exposición, tengo la oportunidad de mostrarle al Perú y al mundo la belleza, la riqueza histórica y la importancia de la tradición peruana", dijo Testino.
El fondo que utilizó es una réplica del primero que tuvo en su estudio el fallecido fotógrafo cusqueño Martín Chambi, un ícono de la fotografía peruana. Con esta contribución, hace referencia a lo antiguo y a lo nuevo, a lo tradicional y a lo contemporáneo.
Alta Moda, que recibe su nombre porque Cusco es con sus 3.390 metros una de las ciudades más altas del país, juega con el doble sentido de lo que verdaderamente significa el término: "Un proceso que requiere de las telas más finas y la creatividad desbordante de sus creadores".
En esta línea, Testino sostiene que los trajes tradicionales del país son hechos con la misma devoción: "cosidos a mano, exquisitamente bordados, diseñados, tejidos y ricos en imaginación como en la alta costura".
Los vestidos, con figuras geométricas que reflejan los Andes y flores bordadas que perennizan la naturaleza, "son realizados con la técnica de la maquinasca (un telar moderno) sin seguir ningún patrón. Todo resulta de la habilidad de las tejedoras", dijo Zegarra.
Alta Moda destaca la cotidianidad de quienes visten estos trajes: las clases sociales, la etnografía, las costumbres, las tradiciones y las danzas. Esta muestra expresa las vivencias colectivas de las comunidades más alejadas del Perú.

Al recorrer las siete salas de la casa, mujeres con quepis (manta utilizada para cargar a los niños); con bayetas (tejido llano y sencillo); y con caquinas (cintas para resaltar el rostro), aparecen en cada encuadre y hablan por sí solas de los cambios y persistencias de la época.

Las imágenes que describen los vestidos de origen prehispánico, pero que a través del tiempo han ido incorporando elementos contemporáneos, convierten cada toma en un referente del sincretismo cultural de estos pueblos.
El espacio de paredes negras, con fotografías en tamaño natural, recibe a decenas de visitantes que ven representada su identidad y admiran con orgullo los cinco vestidos con diseños peruanos, de la casa de alta costura Christian Dior (de la colección otoño-invierno 2005).
A esta multitudinaria acogida se suma la reciente incorporación de Alta Moda a Art Project, una iniciativa que reúne a afanados museos del mundo, a través de la digitalización de sus colecciones.
La muestra estará abierta hasta el 16 de septiembre y después será expuesta en Nueva York y Europa. A partir del 19 de ese mes, MATE expondrá además la obra de artistas peruanos e internacionales “con una museografía que va a sorprender”, dijo Zegarra.
Testino, un limeño de 59 años radicado en Londres, está considerado uno de los fotógrafos más importantes del mundo. En su obra explora la diversidad cultural de su país y frente a su cámara quedan estáticos los colores, las texturas y la formas que reviven la tradición de un pueblo que lucha cada día por salir adelante.





