Fraude millonario con becas golpea imagen "progresista" del PRD en el DF y revive sus actos de corrupción: El País

15/11/2013 - 11:09 am

Ciudad de México, 15 de noviembre (SinEmbargo).– La Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) creó en 2011 un fideicomiso para becar a 45 mil jóvenes pero, dos años después, apenas 2 mil 700 las han recibido y 250 millones de pesos han desaparecido, plantea este viernes un reportaje de El País.

De acuerdo con el diario español en este supuesto fraude millonario, la izquierda mexicana, que gobierna el Distrito Federal desde 1997, muestra un doble discurso:  por un lado se ha destacado por sus políticas progresistas, patentes con la aprobación del matrimonio homosexual o el aborto, de difícil encaje en otras zonas del país, acciones que le diferencian del Partido Revolucionario Institucional (PRI) pero, por el otro, episodios como el de la ALDF y otros vividos en los últimos años lo ligan a la corrupción que tanto le critican a los priistas y “enturbian la imagen de sus propósitos”.

Sobre el tema, el periódico entrevistó a Sergio Aguayo, académico y analista político, quien ha indagado cuántos casos de corrupción han sido denunciados en el último año en el comité de ética del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y él mismo responde tajante: “Ninguno”.

“En la izquierda mexicana hay gente honesta pero incluso los honestos no han sabido enfrentar a sus compañeros corruptos de la manera que se requiere. Lo que estamos viendo con las becas no es un caso aislado, es un patrón de conducta”, dice Aguayo.

Sobre el tema, el diario madrileño destaca que en la memoria de todo el mundo está grabada la imagen de René Bejarano, un destacado líder de la izquierda del DF, llenándose los bolsillos con el dinero que le daba un contratista, o la polémica en la que está envuelto Mauricio Toledo, el actual delegado de Coyoacán, por las irregularidades en la construcción de una gasolinera.

El asunto del supuesto fraude millonario con las becas, destaca el periódico, es especialmente sensible en México, donde de cada 100 niños que estudian primaria solamente 62 terminan y 13 llegan a la universidad.

“No existe un censo gubernamental del total de escuelas ni los profesores a los que se les paga, lo que da una idea del descontrol existente. El presidente, Enrique Peña Nieto, ha aprobado una reforma educativa en el Congreso que prevé la evaluación de los maestros y recuperar el control de la educación, en manos durante décadas de un sindicato corrupto. Dos millones de alumnos estuvieron sin clases al inicio del curso debido a las protestas de los maestros, que todavía hoy día continúan”, expone.

El beca-gate, añade, apenas está empezando a desenmarañarse, plantea. El presidente de la Comisión del Gobierno, Manuel Granados, impulsó una auditoría para descubrir que tres empleados encargados de manejar estas cantidades hicieron desaparecer la documentación donde constaba la información sobre las ayudas. Granados recibió el jueves pasado la información bancaria del fideicomiso y encontró un pago sin justificar de 4 millones de pesos a una sola persona.

“Ante los requerimientos de la comisión investigadora que comanda Granados, las universidades y centros que habían recibido los fondos hicieron llegar al parlamento una lista de más de 7 mil jóvenes que habían logrado las becas. Un documento llenos de nombres y apellidos imposibles de verificar. Los legisladores lanzaron a continuación una convocatoria para que los estudiantes se presentaran con su expediente y los comprobantes de los montos recibidos. Solo han aparecido 2,700”, precisa.

Las becas se crearon durante la anterior legislatura presidida por Alejandra Barrales, del PRD, ahora Senadora. “La que fuera presidenta del sindicato de sobrecargos de vuelo y posteriormente, ya en política, buscó sin éxito ser candidata a alcaldesa del DF, acordó con el voto de otros 66 diputados lanzar este ambicioso proyecto que tenía, entre otros objetivos, buscar un mejor futuro para los ‘ninis’, los jóvenes que ni estudian ni trabajan. El programa ha terminado cancelado por los legisladores que le sucedieron pero Barrales, según dijo a Punto de Partido, el programa de Denise Maerker que está investigando el destino de los fondos, no tiene constancia de que descarrilase: ‘No tengo ningún requerimiento de que haya algo informal’”, destaca El País.

El fideicomiso, agrega, contó también con la supervisión del izquierdista Adolfo Orive, del Partido del Trabajo (PT). Una parte del dinero se destinó a crear 12 aulas con ordenadores y conexión a Internet que sirviese para dar clases a distancia a 30 mil alumnos. Tan solo se han construido dos y no funcionan.

“La investigación ha contado con el apoyo de todos los partidos, también los de la izquierda. Su imagen en el DF tiene esa doble vertiente, la de formación con intereses sociales que atañen a la ciudadanía y la que permite que sus integrantes se corrompan con cambios de uso de suelo, construcciones ilegales, mordida a vendedores callejeros. Aunque esto último ya haya sido considerado pecado por el Papa. La izquierda capitalina tiene ahora que pasar por el purgatorio con el asunto de las becas”, concluye.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero