Subducción de placas genera elevada sismicidad en Pacífico: experto

13/02/2014 - 6:04 pm

Tuxtla Gutiérrez, 13 Feb. (Notimex).- La elevada incidencia de sismos en la costa del Océano Pacífico se debe a la subducción de tres placas tectónicas: Cocos, Norteamérica y del Caribe, informó el investigador de la UNAM, Juan Carlos Mora Chaparro.

Al impartir la conferencia magistral “Peligro sísmico en Chiapas”, el investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicó que se generan una serie de fallas y deformaciones que emergen material volcánico.

En el Campus Chiapas de la Escuela Nacional de Protección Civil, explicó que al acumularse estas fallas forman estructuras volcánicas, recibiendo el nombre de arco volcánico continental que incluye el Chichón y Tacaná.

Indicó que el movimiento de estas placas ha generado la gran cantidad de sismos registrados en el país, y añadió que al año en Chiapas se registran entre mil a mil 500 movimientos, lo que ocasiona que la corteza se ha movido entre cinco y siete centímetros al año.

Por eso se genera una gran cantidad de sismos desde tres, hasta cinco grados Richter y no hay de gran magnitud, pero no quiere decir que no vaya a haber uno de una magnitud mucho mayor, se puede presentar en cualquier momento, refirió.

Mora Chaparro comentó que la influencia de la placa del Caribe viene desde Haití, por ello el fuerte sismo registrado en aquella nación el 12 de enero del 2010, podría ocurrir en el estado.

El movimiento puede generar el desplazamiento de grandes estructuras conocidas como fallas, que en México está representado por el límite de la placa de Norteamérica y del Caribe, que genera el sistema de fallas que inicia en el Mar del Caribe, pasa por Centroamérica, Guatemala y se interna en Chiapas, detalló.

Reiteró que los sismos y los volcanes han estado presentes, pero la ventaja para el estado es contar con un Centro de Monitoreo Volcánico y Sísmico, así como el Sistema Estatal de Protección Civil para reducir la vulnerabilidad y estudiar el peligro.

El especialista llamó a prepararse ante la posible ocurrencia de un sismo de gran magnitud; hay que salvar vidas, el peligro ya lo sabemos, no tenemos que apostarle a los muertos, sino a salvar vidas.

Cada vez que hay un sismo el terreno se mueve, las construcciones se mueven y con muchos movimientos se debilitan, el peligro de los sismos está latente, es impredecible, debemos trabajar en disminuir la vulnerabilidad física y social, alertó.

Consideró que los constructores deben entender la oportunidad enorme para trabajar en reducción de vulnerabilidad mediante construcciones más resistentes.

Redacción/SinEmbargo

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