
Ciudad de México, 8 de septiembre (SinEmbargo).- Una película sobre Gloria Trevi equivale a hacer un balance de las idas y vueltas de la hipocresía televisiva y de lo mucho que el pueblo olvida con tal de perdonar a los que considera sus ídolos.
Basada en hechos reales, llevada a cabo por los productores de Sexo, pudor y lágrimas y No eres tú soy yo, la película Gloria se estrenará el próximo 30 de octubre, sin su apoyo y sin el de Televisa, la empresa cuyo patiño Mauricio Clark a menudo se mesa los cabellos frente a las cámaras, horrorizado porque “mi querida Gloria” no dio el visto bueno al filme.
La realidad es que el presente de Gloria Trevi, con su cara operada y su música barata, es sin duda la muestra de una artista lobotomizada por el poder. Si hubo algo de rebeldía, de querer cambiar algo en México, ya no quedan restos en la mujer nacida hace 46 años en Monterrey y cuya vida de escándalos rozó los límites del crimen organizado y le hizo conocer la prisión.
Fue la caída de un ícono de la cultura pop, ensalzado entre otros por el mismísimo Carlos Monsiváis, que quería ser presidente de la República, defendía los derechos de la mujer, abogaba por la libertad sexual y denunciaba las matanzas de indígenas en Chiapas.
Aunque hay que decir en honor del fallecido cronista de México, autor entre otros de Rituales del caos y Aires de provincia, que tuvo tiempo para aclarar que “fui cronista de Gloria Trevi, no su fan”.
Para el escritor, Gloria Trevi era víctima de “una atroz dependencia” de su representante y empresario Sergio Andrade. “Monsi”, que había celebrado "el estilo vital, desenfadado, enérgico, casi un vocero de la generación de muchachas que no admitían el dominio masculino", escribió luego un ensayo redentor titulado “El último misterio”.
“Describí un espectáculo festivo y no advertí lo que nadie advirtió entonces: lo profundamente anti-feminista de la conducta de Trevi, su rendición al patriarcado más deplorable", dijo.
"Ante las evidencias, quedan pocas dudas: no hay tal entusiasmo ni podría haberlo en alguien que a tal punto ha cedido su autonomía" a manos de Andrade. Se puede alegar, que eso sucede porque ella lo quiso, pero, ¿se trata de una sicología quebrantada o de una aceptación gozosa?”, se interroga el autor.
EL NUEVO MILENIO Y EL DECLIVE
La Trevi, que había marcado récords vendiendo discos y calendarios eróticos, hizo su aparición hacia finales de los 80 y principios de los 90. Su primer gran éxito se llamó "El doctor Psiquiatra", una canción insólita en la que la chica le dice a su psicólogo que no le mire más las piernas, que "no estoy loca y quiero hacer mi vida".
El tema se convirtió de inmediato en un himno de inconformidad juvenil de los 90 y no hubo adolescente en México que no se sintiera identificada con algunas de las posturas radicales que la cantante promovía en sus canciones.
Sin embargo, detrás del éxito y en paralelo con él, se cocía una vida donde Gloria era sospechosa de tener quereres con el narcotraficante Amado Carrillo, conocido como “El Señor de los cielos” y donde su representante y ex pareja Sergio Andrade comenzaba a ser visto como un verdadero monstruo.
El declive se dio a principios del 2000, cuando acusada de corrupción de menores, alianza con el narcotráfico y cómplice en crímenes horribles como violación, esperaba tras las rejas en una cárcel de Río de Janeiro, su extradición a México, donde sería juzgada.
Fue entonces cuando el escándalo Trevi se convirtió además en una lupa por donde los analistas más encumbrados de la realidad mexicana comenzaron a mirar el periodo de la transición, cuando el PRI había sido sacado casi totalmente del juego de la política nacional (hoy sabemos que, como el dinosaurio, siempre había estado allí) y el “manotas” Vicente Fox concentraba las esperanzas populares de un verdadero cambio social en el país.
La Trevi fue así acusada de "enganchar" a adolescentes que luego Andrade violaba y sometía a castigos inclasificables (retiro de alimentos, golpes, encierros...), aunque la justicia la absolvió por completó y la liberó en 2004.
Había estado cuatro años en prisión, tras las rejas se embarazó de Sergio Andrade, tuvo a su primer hijo Juan Gabriel (con Andrade ya había tenido una niña, Ana Dalay, que falleció en extrañas circunstancias) y luego volvió al espectáculo.
En 2007 sacó su disco Una rosa blu, en 2013 protagonizó la novela Libre para amarte, para Televisa, la empresa que la recibió con los brazos abiertos luego de que Televisión Azteca, sobre todo en la persona de la periodista Paty Chapoy, se convirtiera en una abanderada de las presuntas víctimas del llamado por entonces Clan-Trevi.
EL PRESENTE Y LA PELÍCULA
En la actualidad, Gloria Trevi es una artista que conserva gran parte de su público, aun cuando sus seguidores ya no sean las adolescentes que buscan irse de casa y conocer mundo por sus propios medios.
Por el contrario, la Trevi es una fiel representante del pop basura que suele reinar en el Canal de las Estrellas y su discurso es vacío, totalmente despojado de cualquier pulsión reivindicatoria.
La cantante dice vivir “el mejor momento de mi carrera” y es así como se ha decidido a contar su vida en un reality show titulado A toda Gloria, en lo que parece ser una maniobra destinada a neutralizar los posibles efectos contraproducentes de la película que se prepara sobre su vida.
“Hay mucha gente que me dice: ‘¿Cómo le haces para seguir adelante?’ Y por eso, es un reality con magia, emoción y con momentos estresantes. Invito a la gente a mi casa y casi a mi cama (ríe). Los invito a mi gira, pero como miembros del tour para que realmente sientan lo que se vive”, dijo Trevi a un periódico de Los Ángeles, California.
En su agenda tiene previsto visitar el próximo año Puerto Rico, Argentina y República Dominicana.
La película Gloria, dirigida por Christian Keller, promete contar sin amarillismo, la controvertida historia de la que considera “uno de los íconos pop más grandes de México”.

“Nunca antes una noticia había conmovido, impactado y generado tanta polémica, al revelarse los sacrificios, riesgos y secretos que estaban detrás de la exitosa carrera de la artista. Gloria narra, apegada a la verdad; sus orígenes, su rápido ascenso, la llegada a la cumbre y su estrepitosa caída. Y es que, lo que parecía el fin de su carrera, sólo fue el principio”, dice el boletín de prensa.
“Es increíble el parecido físico y la pasión con la que Sofía Espinosa (a quien ya habíamos visto en Capadocia y La niña en la piedra) interpreta a Gloria Trevi. En la película actúa y canta. El pelo suelto, las botas y las mallas rasgadas le quedan como anillo al dedo”, agrega.
Marco Pérez, quien ha actuado en las películas Amores Perros y Backyard, así como en Capadocia y El Señor de los Cielos, entre otras, impresiona con su caracterización de Sergio Andrade.
La salida del primer tráiler abre la polémica y refleja lo previsible: en el filme el malo es Sergio Andrade, Gloria Trevi su víctima y todos tan tranquilos. Pero es sólo un prejuicio, en realidad no sabremos hasta su estreno de qué irá el filme, teniendo sobre todo en cuenta de que fue la propia Gloria Trevi la que declaró sentirse engañada y la que inició acciones judiciales en contra de los productores.
Dice la cantante que el director suizo Christian Keller ha usado de asesor al mismísimo Sergio Andrade, una razón más que valedera para no autorizar el guión y el posterior rodaje.
Gloria Trevi siempre aduce al hecho de haber estado “estúpidamente enamorada” de su ex manager todo lo malo que le pasó junto a él y sus compañeras. La polémica a su alrededor vuelve a encenderse.




